El índice de precios al consumidor reporta un aumento de 4.67%, es decir su nivel más alto desde el 2017. Esto afectará directamente en la alimentación de miles de mexicanos.

La primera quincena de abril de 2021, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se registró una inflación general quincenal de 0.06 % y la anual de 6.05 %, siendo la más alta registrada desde el 2017. Si bien esta situación de incremento ya se pronosticaba por el Banco de México (Banxico), llama la atención el porcentaje tan elevado.  Las causas de este incremento son el aumento del precio del petróleo en el mercado internacional y el de los alimentos al interior del país.

Aunque para varios especialistas esta situación es temporal, es importante resaltar que esta alza en precios de alimentos y combustibles se registra en medio de la crisis de desempleo, como consecuencia del cierre de negocios y empresas durante la pandemia COVID-19.

Una realidad que se ha vivido desde hace algunas semanas en México, es el incremento en los precios de los energéticos, como el caso del gas LP y la gasolina, que tiene efectos directos en el alza del costo de los alimentos.

El aumento en la inflación impacta directamente en los bolsillos de millones de mexicanos, sobre todo entre aquellos que sus ingresos no alcanzan el salario mínimo o quienes viven “al día”, provocando una mayor vulnerabilidad en la seguridad alimentaria de los sectores más pobres, que invierten gran parte de sus ganancias en la compra de comida.

El aumento en los precios de los productos agropecuarios fue de 1.60% en la primera quincena de abril. Mientras que las frutas y verduras presentaron un incremento de 3.23%. Entre los productos que ya registran un aumento en sus valores se encuentra el maíz con lo que el precio de la tortilla de maíz presenta un alza de 0.89%, el huevo, el pollo, jitomate 18.84%, aguacate 15.74%, chile, entre otros. Asimismo, se registra un alza en los costos de la vivienda y algunos pequeños negocios de alimentos.

El aumento en precio en algunos de los alimentos de la canasta básica alimentaria, que son parte de la dieta de las familias mexicanas, genera riesgo en su seguridad alimentaria.

Por otra parte, el alza en los precios de los productos que provienen del campo no beneficia a todos, ya que los productores de pequeña escala con bajo rendimiento y dificultades para comercializar sus productos, no logran obtener los beneficios que consiguen los productores de gran escala, que venden en el mercado nacional y extranjero.

De acuerdo con diversos medios se espera que en los próximos meses disminuya la inflación, aunque no antes de julio. El análisis de Citi-Banamex mantiene una estimación para la inflación general al cierre de año, de 4.2% aunque las presiones están al alza. Mientras, no hay duda de que en ese lapso las familias tienen que hacer frente a los altos precios, a pesar que ya se encuentran en una situación de vulnerabilidad. Ante este panorama, habrá que incluir la sequía que hay en el país, la cual seguramente influirá en el valor de los alimentos en los próximos meses.

Fotografía: Yuritzin Puig

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