Entre septiembre de 2014 y noviembre de 2015 se llevará a cabo el nuevo proyecto “Migración interna y desigualdad territorial en Colombia, México y Perú”, coordinado por Chiara Cazzuffi,  investigadora adjunta de Rimisp. La principal hipótesis de la investigación apunta a cuestionar si la migración interna efectivamente está reduciendo la desigualdad territorial en tales países.

“La migración interna es vista como un mecanismo que en el largo plazo ayuda a los países a alcanzar una convergencia regional. Un proceso en el cual de a poco las zona más rezagadas del país alcanzan los niveles de desarrollo de las zonas inicialmente más desarrolladas porque gracias a la migración quedan en ese territorio rezagado menos personas y por ejemplo, como consecuencia, los salarios tienden a aumentar y con ello los niveles de vida. Pero nosotros, en realidad, con este proyecto queremos cuestionar esta idea, que es casi un consenso entre la literatura teórica y política”, señala Cazzuffi.

En primer lugar, los investigadores se plantean una razón ética para cambiar el foco desde donde se abarca el problema de la capacidad de la migración de resolver la desigualdad territorial. “Migrar no puede ser la única opción de una persona para alcanzar niveles de vida dignos. Esta debe ser una opción más, pero no la única. Si es la única alternativa posible se trata de una violación a un principio de libertad básico”, apunta.

En segundo lugar, se presenta también una hipótesis que hace dudar a los investigadores respecto a que exista un fundamento económico y político de que efectivamente la migración interna contribuya a la reducción de brechas entre territorios. “Hemos visto que la desigualdad territorial se expresa en una distribución desigual de oportunidades. Por ejemplo, en términos de capital humano. Y pensamos que esta desigualdad de oportunidades puede tener efectos a largo plazo en el desarrollo humano de la persona que migra, ya que no necesariamente se corrige cuando los individuos cambian de lugar. En el fondo, nosotros pensamos que los beneficios individuales de la migración son distintos para los que vienen de territorios rezagados frente a los que vienen de territorios no rezagados”, agrega la investigadora.

En este sentido, se busca generar evidencia de que los beneficios individuales de la migración para quienes vienen de territorios rezagados, y para la familia que dejaron en el territorio de origen, son menores que los beneficios para los migrantes de territorios no rezagados y su familia. La desigualdad territorial, tanto del territorio de origen como del de destino, reduce la capacidad de la migración interna de operar como mecanismo para la convergencia regional, aun cuando represente una mejora en el bienestar para el individuo.

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