Los escenarios para el futuro del Ecuador, relacionados con las posibilidades de recuperación, tras los impactos por el COVID-19 y un conjunto de propuestas prioritarias para el desarrollo rural que se plantearán al próximo Gobierno, fueron analizados durante la más reciente reunión del Grupo de Diálogo Rural del Ecuador (GDR-Ecuador), en su versión nacional.

El secretario técnico del Grupo, Ney Barrionuevo, contextualizó la situación actual del país, que es uno de los más afectados por la crisis sanitaria en América Latina. De acuerdo con la recopilación de información realizada en conjunto con la investigadora de Rimisp, Eugenia Quingaísa, en el ámbito económico se registra una caída del Producto Interno Bruto (PIB), del 8,9%, en 2020.  Las cifras presentadas en el GDR-Ecuador provienen de las estadísticas actualizadas del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC)  y el Banco Central del Ecuador (BCE).

El impacto sanitario da cuenta de cifras bastante alarmantes, ya que por un lado, los datos oficiales señalan 16.847 fallecimientos a causa del COVID-19, mientras que según el Registro Civil del Ecuador el exceso de muertes, comparando los años 2.020 y 2.021 es de 46.468, lo cual representa un aumento del 59.9% .

En la ruralidad, estos efectos, pueden explicarse desde la paradoja de una mayor vulnerabilidad, debido a la debilidad de los sistemas de salud, pero con un menor impacto que en las zonas rurales, debido  “al distanciamiento natural entre hogares en zonas rurales. Igualmente, las actividades productivas y comerciales no se detuvieron, por lo que el mercado nacional permaneció abastecido, registrándose inclusive, un crecimiento en las agroexportaciones en ciertos rubros. A pesar de la pandemia la balanza comercial es positiva, ya que estas exportaciones han sostenido la economía, por lo que es fundamental su apoyo dentro de los planes de recuperación”, señala Ney Barrionuevo.

Este rubro creció en un 10%, ya que aunque se registró una caída en las ventas externas de la producción de flores, otros productos como el banano, cacao, y pitahaya registran incrementos, debido a una mayor competitividad y a los acuerdos comerciales que se mantienen con varios mercados.

Es así que, la Balanza Comercial Total, a diciembre de 2020, cerró en $3.124 millones, que constituye una cifra siete veces superior a la del año anterior. De este total, $833 millones corresponden a exportaciones no petroleras, con un crecimiento de 5,3 veces, en relación a 2019.

Los efectos sociales del COVID-19 en el Ecuador son muy preocupantes. Como habíamos mencionado el PIB registró una caída de cerca del 9%. Esta disminución de la productividad nacional, ha provocado un incremento del desempleo ocasionando que 69,2% de ecuatorianos no cuenten con un empleo adecuado.

Las consecuencias del desempleo, así como la reducción de la jornada laboral y de las ventas se reflejan en una disminución de los ingresos, con un incremento de la pobreza. Según los datos proporcionados por el INEC, en el Ecuador se registran un índice de pobreza del 32,4%, con un aumento del 7,4% más en relación al 2019. La pobreza extrema se ubica en el 14,9&, con lo cual tenemos que actualmente en el país existen un 9,2 millones de personas en situación de pobreza. De esta cantidad, 1,4 millones están en la pobreza extrema.

“Desde el año pasado, en el Ecuador se registran 1,8 millones de nuevos pobres. Esta situación evidencia que en el indicador de pobreza por ingresos hay un retroceso de una década”, indica el Secretario Técnico del GDR-Ecuador.

En la ruralidad se registra un incremento del empleo informal, con 537.694 de subempleados rurales. “El gran problema de la ruralidad es la pobreza; igualmente se ha retrocedido a los niveles de hace una década. La pandemia agravó la pobreza rural, pero la brecha urbana-rural se habría reducido a la mitad. Si se emplearían los datos históricos de la brecha urbano-rural, la pobreza rural se ubicaría entre el  52% al 60% y no en el 48%, que se ha fijado”, explica Ney Barrionuevo.

De su lado Heitel Lozano, de CORPNARROZ, considera que, pese a la difícil situación del campo, este ofrece oportunidades. “En este análisis estamos viendo que la gente que migró del campo a la ciudad está regresando y eso es un indicador que el sector urbano está sufriendo grandes problemas. En el sector rural siempre hay alimentos y las personas ven oportunidades en el campo”

Juan González, gerente de APCSA, coincide con esta apreciación y señala que el regreso al campo aumenta mano de obra en el sector, por lo que cree que la situación mejorará en el sector agropecuario. “La inversión va a llegar al agro y va a aumentar la producción y a mejorarla, sin embargo, hay que buscar mercados externos, ya que no se debe solamente confiar en el mercado interno”, indica.

Tras la contextualización de la realidad del país, se plantearon tres escenarios posibles de la que sería la recuperación del Ecuador, de acuerdo con algunas variables y tomando en cuenta el próximo cambio de Gobierno. En el cuadro que se encuentra a continuación se revisar estas posibilidades:

Los integrantes del Grupo de Diálogo se pronunciaron mayoritariamente a favor del Escenario Intermedio 1, es decir con un 50% de vacunación, el precio del petróleo entre 50-60 dólares el barril, con un clima social estable, un ambiente político de conflicto moderado y con una recuperación en U.

Mientras tanto para el agro, los escenarios posibles son los siguientes:

Sin embargo, es importante anotar que la recuperación del agro depende del escenario país que se concrete, además de la propia recuperación de la economía mundial, ya que, si la situación internacional se recupera, la demanda de productos de agroexportación estimulará al sector.

Dentro del país, el ritmo de inversiones en el agro, acorde a las políticas de atracción de inversiones, los acuerdos comerciales y la relación con el sector privado, son aspectos fundamentales que pueden incentivar la recuperación en el campo.

Propuestas prioritarias para el desarrollo rural

 El GDR-Ecuador a lo largo de su historia ha desarrollado varios espacios de reflexión y propuesta para las diferentes autoridades que han asumido el Gobierno del país.

En esta ocasión, cuando faltan pocas semanas para que se conozca al nuevo Presidente de la República, se ha continuado con esta tradición. Es así, que después de un intenso diálogo y exposiciones de varios de los integrantes del Grupo, finalmente se recogieron una serie de planteamientos, con carácter de prioritarios, para reactivar el campo e ir consolidando los ejes de desarrollo.

A continuación, algunas de las ideas que vieron la luz en la más reciente reunión del GDR:

  • Acuerdos estratégicos entre actores de las principales cadenas de valor.
  • Compras públicas de alimentos directo a pequeños productores para programas sociales de alimentación.
  • Fomento a negocios inclusivos en cadenas agroindustriales y de agroexportación.
  • Fomento a los circuitos alternativos de comercialización directa entre productores y consumidores.
  • Apoyo a las exportaciones tradicionales y nuevos rubros, con estándares inclusivos y ambientales.
  • Apoyos integrales a los emprendimientos de mujeres y jóvenes rurales.
  • Mejoramiento de los servicios de educación y salud rural.
  • Aceleramiento de la ejecución de los proyectos vigentes y nuevos proyectos con la cooperación internacional.
  • Realización del IV Censo Agropecuario
  • Innovación y tecnificación (agroecología, riego, mecanización).
  • Fortalecimiento de la Asociatividad.
  • Inversión alta en crédito a baja tasa de interés.
  • Infraestructura productiva, vialidad, conectividad, saneamiento, educación y salud.
  • Gestión de desastres en el medio rural (centrado en prevención).
  • Seguridad y estabilidad jurídica.
  • Simplificación de trámites.

 

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