En los municipios de Pradera, Florida y Tuluá en el departamento del Valle del Cauca, Colombia, se llevó a cabo el primer ciclo de “Ruralidades en Dialogo”, una jornada de trabajo realizada con diversos actores territoriales en el marco del proyecto Territorios en Diálogo. Inclusión y Bienestar Rural desarrollado por Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural de manera conjunta con el equipo del Instituto de Estudios Interculturales de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali (IEI-PUJ).

El programa Territorios en Diálogo, que se adelanta en varios países de Latinoamérica (México, Perú, Guatemala, El Salvador y Colombia), busca contribuir a la generación de dinámicas de desarrollo territorial inclusivo en territorios rurales que vinculen a actores públicos, privados y de la sociedad civil fortalecidos; en este caso sobre una agenda territorial de juventud y género.

Durante el año 2020, la declaración de emergencia sanitaria en todo el país, por causa del COVID – 19, requirió ajustar el trabajo del equipo en territorio a las nuevas circunstancias. Por tal motivo, se realizaron sesiones virtuales y encuentros municipales presenciales durante los meses de noviembre y diciembre buscando avanzar en el diálogo con distintos actores territoriales y la definición de las dimensiones a trabajar.

Retomando los avances de distintos procesos organizativos en estos territorios y con el ánimo de concretar una agenda para la incidencia, se avanzó en el diálogo en torno a las siguientes dimensiones: tierra y territorio; gobernanza económica, derechos humanos y participación política y comunitaria de las mujeres.

“Estas dimensiones, que surgen a partir de los resultados de investigaciones participativas previas que el IEI–PUJ ha realizado con las mujeres rurales en estos territorios, han permitido organizar el proceso de diálogo con los actores territoriales para ofrecer a las mujeres y jóvenes, un camino que permita definir una agenda para la incidencia” señala María del Pilar Bernal, investigadora principal de Rimisp

En su conjunto, los encuentros contaron con la participación de más de 90 personas de organizaciones de la sociedad civil como Astracava, el Consejo Comunitario de Comunidades Negras, Agro Mujer, la Corporación Sueños de Mujer; entidades privadas como la Defensoría del Pueblo y públicas como Parques Nacionales Naturales de Colombia.  Las reuniones en los municipios de Tuluá, Pradera y Florida facilitaron la puntualización de los aspectos a trabajar en cada dimensión.

En Tuluá, los participantes priorizaron el acceso y formalización de la tierra para las mujeres rurales como la base fundamental para construir y permanecer en los territorios. También se destacó la necesidad latente de impulsar acciones que convoquen a las y los jóvenes rurales para participar en diversos procesos comunitarios.

En Pradera, las mujeres rurales destacaron la importancia de propiciar diálogos interculturales, a pesar del agotamiento que generó la construcción de los Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) establecidos en los Acuerdos de Paz como un plan de acción para lograr la transformación territorial. No obstante, después de la construcción de este Plan, no observan avances en la implementación, ni interlocución entre la institucionalidad pública con las lideresas del territorio.

En Florida, se resaltó la importancia de impulsar iniciativas productivas para las mujeres diversas, y no tradicionales como manualidades y estética, las cuales están articuladas con su autoestima.

En este espacio se dieron cita comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas quienes también manifestaron su preocupación por la falta de participación de los jóvenes rurales, y sugirieron impulsar iniciativas que brinden una educación inclusiva con los territorios, así como oportunidades laborales acordes con las realidades rurales.

Para el IEI, el proyecto Territorios en Diálogo representa una oportunidad para transformar las distintas realidades de las mujeres rurales mediante el fortalecimiento de sus capacidades priorizadas con anterioridad. “Se desarrollarán escenarios de formación que contribuyan en las diversas acciones de liderazgo comunitario y político que ejercen las mujeres y los/as jóvenes rurales. También, se buscará que el proceso de formación posibilite un intercambio de saberes, donde el aprendizaje que se imparta o se reciba recalque la importancia de los diversos conocimientos que las mujeres rurales han construido a través de sus distintas trayectorias y apuestas territoriales comunitarias” puntualizó Daniela Gómez, investigadora de la Línea de Desarrollo y Ordenamiento del IEI.

Estos encuentros permitieron avanzar en el diálogo con las comunidades e identificar más en detalle los temas en los que se debe trabajar para lograr incidencia y consolidar la agenda territorial que promueva las capacidades de transformación con perspectiva de género y con un carácter intergeneracional que contribuya al bienestar rural.

“Para Rimisp es importante acompañar este proceso de diálogo desde un enfoque territorial. La consolidación de una agenda y la definición de acciones puntuales entre actores diversos, permitirán incidir en mejores condiciones de bienestar y calidad de vida de las poblaciones rurales, especialmente, en las mujeres y jóvenes. Este ejercicio, es una contribución y un llamado a la construcción de paz desde los territorios y establecer puentes entre los diversos actores a pesar de las condiciones adversas que se están presentando en la implementación del Acuerdo de Paz” indica la doctora en Derechos Humanos María del Pilar Bernal.

De otro lado, “será una oportunidad para visibilizar y apoyar los diferentes proyectos productivos que emprenden las mujeres rurales de los territorios priorizados. Asimismo, acentuar la importancia de temas como la autonomía económica femenina, y la economía del cuidado que ejercen las mujeres rurales en Florida, Pradera y Tuluá, y que hoy representa una labor de gran trascendencia en estos territorios” puntualizó Daniela Gómez, investigadora del IEI.

De esta forma, el proyecto TED reconoce los procesos y luchas en el territorio, y ofrece un acompañamiento para fortalecer las capacidades de análisis de mujeres y jóvenes rurales, estableciendo puentes entre diversos a diferentes niveles con una perspectiva de género e intergeneracional que permita avanzar en la consolidación de acciones que propendan por la mejora de condiciones de bienestar y calidad de vida de las poblaciones.

Foto principal: reunión en Florida

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