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CONTACTO:
Equipo de investigadores:
II. Resumen Ejecutivo.Los proyectos de mejoramiento de riego en comunidades campesinas de la sierra del Perú son diseñados y aprobados para su ejecución, generalmente de manera muy ligera. Puesto que el ámbito territorial donde ellas se ubican es considerado como de extrema pobreza, los criterios para el análisis de factibilidad utilizados por entidades públicas o privadas con fondos de cooperación internacional, no son exigentes. Tampoco lo son luego los métodos de seguimiento y evaluación de estos proyectos. De ésta manera la utilización racional de los fondos de inversión para proyectos de riego en la sierra peruana enfrenta grandes obstáculos por una concepción paternalista mezclada de una buena dosis de menosprecio por la cultura y sociedad campesinas. Se asume con facilidad y prejuicio que los proyectos de riego en sierra no son rentables, y que ésta inversión se justifica solamente por sus efectos sociales de combate a la pobreza. Debido a esta concepción se realiza muy pocos esfuerzos por medir el desempeño real de estos sistemas de riego y su impacto productivo, en una modalidad que permita compartir los métodos de seguimiento y evaluación con los propios actores de la sociedad campesina local. La tradición de riego en los valles interandinos del Perú tiene siglos de antigüedad. En la actualidad numerosas comunidades campesinas conservan ésta herencia y tienen modalidades de organización complejas para la limpieza y mantenimiento de sus canales de riego y para la distribución del recurso agua entre los usuarios. Las instituciones dedicadas a la promoción del desarrollo rural en el ámbito de la denominada Región Inka, han aprendido poco a poco a reconocer la importancia de ésta tradición y a engarzar sus propuestas técnicas dentro de las organizaciones propias de la cultura campesina. La Región Inka conformada por tres departamentos políticos de la sierra sur del Perú, es la zona de alta montaña que ha concentrado relativamente la mayor parte de recursos de inversión en proyectos de desarrollo dedicados a la construcción de infraestructura y al mejoramiento de sistemas de riego. Las principales instituciones públicas y privadas dedicadas a esta tema tienen una experiencia no menor de veinte años. Desde 1991 existe una red regional que coordina actividades de 18 entidades que realizan actividades sobre gestión del riego, esta red tiene el nombre de GPER –Inka. Varias de las instituciones asociadas a ésta red han desarrollado por su parte sistemas propios para el seguimiento y evaluación de proyectos de riego, sin embargo es cada vez más notoria la necesidad de comparar resultados para poder disponer del beneficio que otorga una visión global del desarrollo regional. Para hacer posible esta comparación se requiere uniformizar criterios, y hacer menos complejos los conceptos y formas de registro. Este esfuerzo de mayor sencillez permitiría además que las organizaciones de usuarios de riego se involucren en las tareas de seguimiento y evaluación. Estas organizaciones de usuarios darían sostenibilidad a ésta nueva metodología de seguimiento y evaluación al asumirla como un instrumento para la gestión de sus sistemas de irrigación. Con el presente estudio, tres de las principales instituciones asociadas a la red GPER-Inka, se proponen aplicar de manera simultánea en sus ámbitos de trabajo, una metodología de seguimiento y evaluación de sistemas de irrigación, que ha sido diseñada de acuerdo a las características sociales y culturales de las organizaciones de usuarios de riego de comunidades campesinas andinas. El producto de éste estudio será la validación de una metodología, la cual por una parte orienta sobre las modalidades de consulta dentro de la sociedad campesina cuando se indaga acerca de la gestión del riego, y por otra parte proporciona indicadores para el seguimiento y evaluación sustentados en conceptos sencillos y formas de registro al alcance de los agricultores usuarios de los sistemas de irrigación. La metodología propone dos fases a seguirse en un proceso de seguimiento y evaluación. Estas son una de consulta y otra de medición. La fase de consulta busca recoger información cualitativa y debe realizarse por separado con los siguientes grupos de personas: la asamblea de usuarios de riego; el Comité de Regantes; los presidentes de estos Comités quienes dirimen los conflictos en la distribución del recurso; los "tomeros", encargados de entregar el agua según los turnos de riego; y las mujeres viudas o abandonadas quienes generalmente son discriminadas durante el reparto del agua. La segunda fase consiste en la medición de indicadores en referencia a los siguientes aspectos: gestión del riego, equidad, eficiencia, impacto productivo y costos de operación y mantenimiento. Estas mediciones deben realizarse en conjunto con los miembros de las organizaciones usuarios de riego. Las mediciones de eficiencia de riego parcelario y de impacto productivo se efectuarán en un grupo de parcelas seleccionadas. El plan de investigación de este estudio ha sido formulado en conjunto por representantes de las tres instituciones que conducirán este estudio bajo el marco institucional de la red de riego GPER-Inka. Estas entidades son las siguientes: ITDG (Grupo de Desarrollo de Tecnología Intermedia), CCAIJO (Asociación Cenecape Jesús Obrero), e IMA (Instituto de Manejo de Agua y Medio Ambiente). ITDG es un organismo no gubernamental que viene trabajando desde 1991 en el mejoramiento de sistema de riego en comunidades campesinas de la Región Inka, su ámbito es la provincia de Canchis. CCAIJO se fundó en 1971 y pertenece a la Iglesia Católica, su ámbito de trabajo es la provincia de Quispicanchis, uno de sus cinco ejes de intervención lo constituye la construcción de infraestructura de riego. IMA es una institución estatal dependiente del gobierno regional, se creó en 1991 continuando la experiencia institucional del PRODERM, organismo estatal financiado por convenio bilateral con la cooperación holandesa desde 1978. Su ámbito de trabajo es todo el territorio de la Región Inka. III. Antecedentes.La Región Inka conformada por los departamentos políticos de Cusco, Abancay y Madre de Dios, es un espacio geográfico de alta montaña, con valles interandinos ubicados por encima de los 3,000 metros sobre el nivel del mar. Socialmente es una de las zonas de mayor pobreza rural de acuerdo al Mapa de Pobreza elaborado por el Banco Central de Reserva, en el aspecto cultural su importancia es muy grande debido a que en ella se encuentra la mayor concentración de comunidades campesinas del Perú. Existen en ésta región 1,024 comunidades campesinas según el directorio de 1991 del Ministerio de Agricultura. En los valles interandinos de la Región Inka, si bien la agricultura de secano es la predominante, la agricultura de riego tiene también un lugar importante en la economía campesina. El inventario de infraestructura de irrigación levantado por el GPER Inka en 1995 ha registrado un área bajo riego de 57,000 hectáreas. El riego permite a los agricultores enfrentar con mayor seguridad los efectos adversos del clima, como son las heladas y el granizo, los cuales son el azote de la agricultura de secano. La tradición de riego en esta zona es antigua y proviene aproximadamente del siglo VIII, los Inkas en los siglos XIV y XV potenciaron esta tradición hidráulica convirtiendo a la construcción de canales de riego y terrazas de cultivo, la principal preocupación de la inversión estatal. Actualmente las comunidades campesinas mantienen en funcionamiento modalidades de organización complejas para la limpieza de los canales de riego y para la distribución del recurso agua de riego. Sin embargo los niveles de gestión y el estado de su infraestructura de riego se han deteriorado con el tiempo debido a la baja rentabilidad de los cultivos campesinos y al poco apoyo de la acción estatal, la cual por muchas décadas ha otorgado mayor prioridad a la agricultura de la costa del Perú. Es a partir de 1970 que las comunidades campesinas de la sierra del país empiezan a ser atendidas por el Estado, con actividades de extensión agrícola, construcción de infraestructura productiva y crédito. En la década siguiente se instalan dos grandes proyectos de cooperación técnica internacional en convenio con el Estado Peruano. Estas dos instituciones son el Plan MERIS de la cooperación alemana, y el PRODERM, de la cooperación holandesa. La primera aún continua y se ha dedicado preferentemente a la construcción de infraestructura mayor de riego, la segunda finalizó sus actividades en 1990, y estuvo dedicada a diversas líneas de apoyo técnico a la agricultura de comunidades campesinas, siendo la construcción y mejoramiento de sistema de irrigación una de sus principales prioridades. En 1991 se creó el IMA como continuación de la experiencia del PRODERM pero con una visión renovada y orientada a la promoción de la gestión ambiental. En esos mismos años surgieron varios organismos no gubernamentales dedicados al desarrollo rural, los cuales incluyeron también en sus actividades la construcción de infraestructura productiva y el mejoramiento de sistemas de irrigación en comunidades campesinas. Las más antiguas de este tipo de instituciones son CCAIJO, CADEP, y ARARIWA. Desde 1991 se sumó a este grupo la institución ITDG, dedicada principalmente a la capacitación de Comités de Regantes de comunidades campesinas en aspectos de gestión del riego y a la construcción de obras menores de control hidráulico. Las instituciones mencionadas, con el apoyo de la agencia holandesa SNV, lideraron la conformación de una red regional sobre gestión del riego con el objetivo de compartir experiencias, desarrollar actividades de interés común, e influir sobre las políticas regionales y nacionales que tienen relación con el manejo de recursos naturales. Esta red se denomina GPER-Inka y tiene18 entidades asociadas, entre entidades estatales, organismos no gubernamentales e instituciones universitarias. Se han organizado a la fecha 12 talleres de intercambio de experiencias, se ha publicado dos libros, se ha organizado numerosas conferencias y talleres sobre temas específicos, y además desde 1997 se ha iniciado una Escuela Regional de Riego con financiamiento de una agencia holandesa. Esta red tiene costos administrativos bastante modestos y se financia con cuotas anuales de las entidades asociadas y con los "overhead" de proyectos especiales administrados por el GPER Inka. Su organización interna está constituida por una asamblea de asociados, un Comité Directivo integrado por cuatro instituciones y elegido por un período de dos años, y una Secretaría Ejecutiva. Una preocupación permanente de la dirección del GPER Inka ha sido la búsqueda de condiciones favorables para la cohesión institucional. Esta se logra principalmente con la elaboración y ejecución de un plan de trabajo que tiene actividades que son a su vez parte importante de los planes de trabajo individuales de las instituciones asociadas. Actividades que han otorgado bastante cohesión a la red han sido los talleres de intercambio de experiencias, la elaboración de un inventario de la infraestructura de riego, y la Escuela Regional de Riego, establecida está última sobre la base de un enfoque pedagógico de avanzada, que combina el interaprendizaje, la descentralización y el contacto cercano con productores y organizaciones de regantes. La investigación es otro de los campos de interés del GPER Inka. Se inició con la realización de un inventario de la infraestructura de riego existente en la Región Inka. Este se publicó en 1995 y proporciona información que nunca antes fue reunida por ninguna entidad estatal o privada. Luego en 1997 se realizó un segundo estudio dedicado a inventariar las fuentes disponibles del recurso hídrico. Este documento se encuentra en su fase de edición. Continuando con ésta secuencia de estudios, se hace necesario ahora conocer el desempeño de los sistemas de irrigación existentes en las modalidades por gravedad y por aspersión, tanto en sus aspectos técnicos como económicos y sociales. Algunas de las instituciones asociadas al GPER Inka han realizado individualmente evaluaciones de la eficiencia de riego y del costo-beneficio de los proyectos de riego de su ámbito de trabajo. Sin embargo los resultados no son comparables porque los métodos de medición son diferentes. Se requiere entonces formular y validar una metodología de seguimiento y evaluación de proyectos de riego que cumpla con las siguientes características: · Que reuna de manera organizada y coherente los diversos aspectos técnicos, sociales y económicos. · Que tenga como base conceptos formulados de manera sencilla pero precisa. · Que proporcione indicadores cuantitativos y cualitativos, con mecanismo de registro sencillos y de bajo costo. · Que su sencillez y precisión permita a las organizaciones de usuarios de riego, participar de manera protagónica en las tareas de medición. IV. Revisión de literatura.Los métodos de seguimiento y evaluación de proyectos de desarrollo rural han sido motivo de debate en artículos y seminarios organizados en la Región Inka, por iniciativa principalmente de las dos instituciones de mayor envergadura en el tema de riego, estas son el Plan MERIS y el PRODERM. La revista RURALTER, publicada por la agencia francesa CICDA, presenta en el volumen que corresponde al primer semestre de 1990, un compendio muy valioso de las ponencias sustentadas en dos seminarios sobre el tema en referencia. El debate en estos eventos se concentró sobre los aspectos globales del desarrollo rural, motivo por el cual la literatura sobre métodos de seguimiento y evaluación de sistemas de riego en particular, no es abundante. Uno de los estudios pioneros es el escrito por Pierre de Zutter en 1988 sobre la extensión rural del Plan MERIS. En este estudio se dedica un capítulo al sistema de monitoreo y evaluación. Las reflexiones vertidas son acerca de las características institucionales del Plan MERIS y el énfasis se coloca sobre los aspectos de extensión rural en riego. No se pretende esbozar una metodología alternativa para el seguimiento y evaluación de proyectos de riego en sus diversas dimensiones. En 1989 el libro "Riego en la sierra. La experiencia de PRODERM", escrito por Humberto van der Zel, jefe del área de ingeniería de esa institución, propone a las eficiencias de riego como los principales indicadores para medir el éxito de un proyecto de riego. Este autor afirma que "gran parte de los objetivos de un proyecto de riego se pueden expresar en términos de eficiencia del uso de agua". A continuación proporciona definiciones y fórmulas de medición de las eficiencias de conducción, distribución y aplicación. No intenta definir una metodología de seguimiento y evaluación que incluya los aspectos sociales o económicos del riego. Desde la esfera académica ha habido también importantes esfuerzos de medir eficiencias de riego. Entre los principales destacan el libro "El riego, un factor determinante para el desarrollo de la producción agropecuaria alto andina" escrito por Walter Olarte Hurtado en 1988, profesor de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco; y la tesis de Carlos Salcedo y Pedro Huarcaya, "La evaluación de eficiencias de riego dentro del ámbito de trabajo del PRODERM", UNSAAC, 1989. Otro libro también basado en la experiencia del PRODERM retoma la sugerencia de medir eficiencias de riego pero esta vez como un indicador de los resultados que se pueden obtener con actividades de capacitación en técnicas de riego parcelario. Este libro es el titulado "Pacha Mama Raymi. Un sistema de capacitación para el desarrollo en comunidades", escrito por Willem van Immerzeel y Juan Víctor Nuñez del Prado. El objetivo de éste libro es plantear un nuevo enfoque para la capacitación de familias campesinas teniendo en cuenta su cultura y organización nativa. Posteriormente, la revista RURALTER antes mencionada en su volumen del segundo semestre de 1991 publicó un artículo elaborado por dos miembros de la institución ITDG, con el título de "Indicadores hídrico-económicos de sistemas de irrigación en comunidades del sur andino del Perú". Los autores son Carlos de la Torre y Carlos Pereyra. Este artículo preparado para un seminario internacional realizado en la ciudad de Mendoza, Argentina, propone los siguientes indicadores para el desempeño de sistemas de irrigación administrados por agricultores comuneros: eficiencia, equidad y suficiencia. Este conjunto de indicadores es de gran utilidad, pero ellos no se encuentran enlazados con los aspectos productivos y económicos resultantes de la gestión de un sistema de riego. El artículo tampoco presenta consideraciones sobre los aspectos organizativos y culturales de las comunidades campesinas andinas. La contribución que pretende realizar esta investigación es la de culminar con la elaboración de una metodología de seguimiento de evaluación para proyectos de riego, que sobre la base de los estudios antes mencionados, pueda dar cuenta de los aspectos técnicos, sociales y económicos enlazados de manera coherente, y que además por su sencillez y precisión pueda estar al alcance de los dirigentes de organizaciones de usuarios de riego en comunidades campesinas andinas. V. Objetivos generales y específicos.Objetivo general: Mejorar la capacidad de las instituciones de desarrollo rural, para medir los resultados de sus proyectos de riego en comunidades campesinas andinas, y para establecer comparaciones entre diversas experiencias. Objetivo específico: Desarrollar una metodología de seguimiento y evaluación de sistemas de irrigación en comunidades campesinas andinas, que comprenda de manera coherente los aspectos técnicos, sociales y económicos, y que por su sencillez y precisión pueda ser accesible a los dirigentes de organizaciones de usuarios de riego. VI. Plan de investigación.El plan de la presente investigación está conformado por las etapas siguientes: 1. Formulación de la metodología de seguimiento y evaluación mediante consulta con las instituciones asociadas a la red de riego GPER-Inka y con organizaciones de usuarios de riego de comunidades campesinas andinas en por lo menos cuatro provincias de la Región Inka. 2. Aplicación de la metodología mencionada en por lo menos 12 proyectos de riego, de gravedad o de aspersión, de manera simultánea en cuatro provincias de la Región Inka. 3. Análisis comparativo de las experiencias de tres instituciones de desarrollo sobre la base de los resultados obtenidos con la aplicación de la metodología. Estas instituciones son ITDG, IMA y CCAIJO. La primera etapa que consiste en la formulación de la metodología no parte de cero. El equipo de investigadores de acuerdo a la experiencia recogida en el trabajo de sus instituciones ha elaborado un diseño preliminar que es el siguiente: Metodología de seguimiento y evaluación de sistemas de irrigación en comunidades campesinas andinas (Versión preliminar) : La metodología propuesta debe tener dos fases, una de consulta y otra de medición: 1. Fase de consulta: En esta fase se debe recoger información de tipo cualitativa sobre aspectos de gestión del riego, equidad en la distribución del agua, y género, mediante consultas por separado a los siguientes grupos de personas: · La asamblea de usuarios de riego. · Los directivos de la organización de usuarios de riego, ésta puede ser por ejemplo el Comité de Regantes. · Los presidentes de la organización de usuarios de riego, quienes cumplen la función de un juez en los conflictos por la distribución del agua de riego. · Los "tomeros", dirigentes de la organización de usuarios de riego, encargados de repartir el agua en cada sector de riego. · Las mujeres viudas o abandonadas, quienes generalmente son discriminadas en los momentos de mayor tensión durante la repartición del agua de riego. Los conceptos mencionados se entienden de la siguiente forma: Gestión del riego: En referencia a la gestión del riego debe indagarse sobre la conformación de la organización de usuarios, las normas culturales para la selección de autoridades, los criterios utilizados para la distribución del agua, los turnos de riego, los pagos por derecho de riego, y sobre los instrumentos de gestión de los cuales dispone el Comité de Regantes, como son el reglamento de riego, el padrón de usuarios, el diagrama o plano de la infraestructura de riego, y los libros de Actas y de Caja. Equidad: En cuanto a la equidad en la distribución del agua, ésta se entiende como la igualdad de oportunidades para el acceso al agua de riego. Ciertamente al interior de una comunidad campesina no todos los usuarios de riego reciben la misma cantidad de agua, esto depende de diversos criterios como puede ser por ejemplo, el tipo de cultivo, el área de la parcela, los derechos adquiridos por prestigio social, la época de riego, etc. Es la asamblea comunal la que teniendo en cuenta estos criterios define una situación de consenso sobre los derechos de riego de cada usuario. Este consenso se plasma en el reglamento interno de riego y se renueva cada año en el plan de cultivos. Puesto que la equidad es un indicador de cohesión y armonía social, debe indagarse en qué medida los acuerdos estipulados en el reglamento de riego y en el plan de cultivos son cumplidos por los dirigentes de la organización de usuarios de riego, y por los mismos usuarios. Género: Un estudio sobre género y riego conducido en 1996, por la agencia holandesa SNV en conjunto con seis instituciones de desarrollo rural, tres de ellas asociadas a la red GPER-Inka; ha descubierto que no todas las mujeres tienen igual acceso a los beneficios de disponer de un sistema de irrigación en sus comunidades campesinas. Son generalmente las mujeres viudas o sin familia las que son postergadas durante la distribución del agua. Debe indagarse en cada caso en qué medida esto sucede. 2. Fase de medición: En esta fase se recoge información cuantitativa sobre eficiencia de riego, impacto productivo, y costos de operación y mantenimiento de la infraestructura de irrigación. La intención es formular estos conceptos y sus mecanismos de registro de una forma sencilla pero precisa, a fin de que los dirigentes de las organizaciones de usuarios de riego puedan asumir la medición por ellos mismos. Eficiencias de riego: De conducción: Se define como las pérdidas de agua ocurridas durante su transporte desde la captación hasta la cabecera de parcela. Su forma de medición será calcular la razón entre el volumen o caudal en la cabecera de parcela y el volumen o caudal en el punto de captación del agua. El equipo que se requiere consiste en vertedores triangulares y aforadores portátiles modelo RBC para sistemas de riego por gravedad; y los mismos equipos más baldes para sistemas de riego por aspersión. Con estos equipos sencillos se medirá el caudal de captación, el caudal de ingreso a cada sector de riego, y el caudal de ingreso a las parcelas. De distribución: Se define como las pérdidas de agua ocurridas durante la distribución a los usuarios del riego. Su forma de medición consistirá en calcular la diferencia entre el agua que se pierde desde la captación hasta la cabecera de parcela medida en un momento anterior a la época de riego, y el agua que se pierde por el mismo concepto medida en un momento de riego efectivo. La diferencia de volúmenes debe tener como origen las pérdidas del recurso debidas a la falta de experiencia del tomero o a la deficiente coordinación entre los regantes al momento de recibir el agua en su parcela. El equipo requerido es el mismo que se utiliza para medir la eficiencia de conducción. De riego parcelario: Se define como las pérdidas de agua ocurridas durante su aplicación a la parcela. Su forma de medición tiene dos componentes, el primero evalúa la cantidad de agua que ingresa a la parcela, para ello se calcula la razón entre el volumen de agua aplicado por riego y por precipitación pluvial, y el volumen requerido por el cultivo. Para ésta medición se requiere como equipo un pluviómetro instalado al borde de la parcela seleccionada y un aforador portátil para medir el caudal de ingreso a dicha parcela. El segundo componente intenta evaluar la uniformidad de la aplicación del agua sobre la parcela. Se calcula como la razón entre la profundidad de humedecimiento de la lámina de agua aplicada, medida en varios puntos de la parcela, y la profundidad de la raíz de la planta cultivada. Para ésta medición se requiere herramientas de perforación manuales para observar los grados de humedecimiento. Impacto productivo: Se define como el incremento en la producción que resulta de un incremento en la eficiencia de riego. Su forma de medición consistirá en calcular el aumento en la cantidad producida en las parcelas que obtienen agua del sistema de irrigación evaluado, debido a dos causas, la primera por aumento en los rendimientos de los cultivos, y la segunda por incremento en el área regada. El riego puede aumentar los rendimientos de los cultivos en parcelas de comunidades campesinas por cualquiera de los motivos siguientes: · Un mayor número de riegos aplicados a los cultivos. · Un riego más uniforme. · Una lámina de riego más acorde con el tamaño de la raíz del cultivo. · Un riego oportuno en los momentos más críticos del período vegetativo de la planta. · Una mayor temperatura en el suelo que neutraliza los efectos de las heladas. Para la medición de los rendimientos en las parcelas seleccionadas se requiere de herramientas manuales para excavar y extraer las muestras, y de una balanza portátil para medir el peso de los productos por unidad de área. Una dificultad en esta medición consiste en deslindar en qué medida el incremento en los rendimientos es causado por efecto del riego, separando los efectos causados por otros insumos, por ejemplo, una semilla de mejor calidad, mejor dosis de fertilización, etc. Será necesario utilizar parcelas testigo junto a las parcelas experimentales para enfrentar ésta dificultad. Costos de operación y mantenimiento: Se define como la suma de los gastos que tienen que solventar los usuarios de riego en cada campaña agrícola, para que funcione la administración de la organización de regantes y para que se mantengan en buen estado los canales de riego, reservorios y otros componentes de la infraestructura de riego. Se puede calcular con los registros de ingresos en dinero que tiene el Comité de Regantes, por concepto de los derechos de riego y las cuotas extraordinarias pagados por los usuarios. También será necesario imputar el valor de los jornales que corresponde a la mano de obra que asistió a las faenas comunales para la limpieza de los canales de riego. Esta metodología luego de la etapa de consulta será aplicada de manera simultánea en las zonas de trabajo de tres instituciones asociadas a la red GPER-Inka. La relación de zonas de trabajo y de parcelas de medición es la siguiente: 1) Zona de trabajo de ITDG (Provincia de Canchis). Evaluación de sistemas de riego por gravedad: · Comunidad campesina de Pampa Phalla: Un sistema de riego, 4 parcelas, cultivos en llano de maíz, papa y haba. · Comunidad campesina de Hercca: Un sistema de riego, 4 parcelas, cultivos en llano de haba, papa, y cebolla. · Comunidad campesina de Pumaorqo: Un sistema de riego, 4 parcelas, cultivos en ladera (15-20% de pendiente) de hortalizas, papa y haba. · Comunidad campesina de Sunchuchumo: Un sistema de riego, 2 parcelas, cultivo de maíz en llano. Evaluación de sistemas de riego por aspersión: · Comunidad campesina de Pumaorqo: Un sistema de riego, 2 parcelas, cultivo en ladera de hortalizas y papa. · Comunidad campesina de Sunchuchumo: Dos sistemas de riego, 3 parcelas, cultivos de maíz y haba en ladera (8-10% de pendiente). Total a cargo de ITDG: 7 sistemas de riego, 19 parcelas de medición. Responsables de la investigación por parte de ITDG: Econ. Carlos de la Torre, Ing. Washington Chañi, Ing. David Camino. 2) Zona de trabajo de IMA (Provincias de Cusco y Paucartambo). Evaluación de sistemas de riego por gravedad: · Comunidad campesina de Hayllo (Paucartambo): Un sistema de riego, 6 parcelas, cultivos en ladera de maíz, haba y hortalizas. Evaluación de sistemas de riego por aspersión: · Comunidad campesina de Huallayqocha (Cusco): Un sistema de riego, 6 parcelas, cultivos en llano y pendiente ligera (5-10%) de pastos, haba y hortalizas. · Comunidad campesina de Huaynapata baja (Paucartambo): Un sistema de riego, 4 parcelas, cultivos en ladera (10-20% de pendiente) de maíz, haba, hortalizas y pastos. · Comunidad campesina de Huaranca (Paucartambo): Un sistema de riego, 6 parcelas, cultivos en ladera de manera semejante a la comunidad anterior. Total a cargo de IMA: 4 sistemas de riego, 22 parcelas de medición. Responsables de la investigación por parte de IMA: Ing. Ruben Sierra, Ing. Pedro Huarcaya. Zona de trabajo de CCAIJO (Provincia de Quispicanchis) : Evaluación de sistemas de riego por aspersión: · Comunidad campesina de Huarahuara: Un sistema de riego, 4 parcelas, cultivos en ladera (pendiente de 10-20%) de papa, cebolla y flores. · Comunidad campesina de Urinqosqo: Un sistema de riego, 4 parcelas, cultivos en ladera semejante a la comunidad anterior. · Comunidad campesina de Carhuayo: Un sistema de riego, 4 parcelas, cultivos en llano de hortalizas, papa y maíz. Evaluación de un sistema de riego por goteo: · Comunidad campesina de Wiraqochan: Una parcela con árboles frutales. Total a cargo de CCAIJO: 4 sistemas de riego, 17 parcelas de medición. Responsables de la investigación por parte de CCAIJO: Ing. Hernán Delgado, Ing. Alexis Ibañez. VI. Cronograma.Mayo-Junio de 1999: Etapa de consulta para la formulación de la metodología y obtención de información con indicadores cualitativos. Julio a Diciembre de 1999: Etapa de medición de indicadores cuantitativos. Enero a Febrero de 2,000: Análisis de la información obtenida, y comparación de los resultados de distintas experiencias institucionales. Marzo a Abril de 2,000: Redacción de documento final y entrega a RIMISP. VII. Presupuesto.
(*) Aporte de ITDG.
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