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Cohesión Territorial para el Desarrollo

Carolina Trivelli:

“El enfoque territorial es un eje transversal de la política social del Perú”

29 enero, 2013

Entrevista a Ministra de Desarrollo e Inclusión Social del Perú.

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En 2011, el Presidente de la República del Perú, Ollanta Humala, creó el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), con el objetivo de profesionalizar la acción del Estado en el logro de la inclusión social y para que todos los habitantes del país, independiente del lugar en el que nacieron o en el que viven, la lengua y cultura de sus padres o su condición social o educativa, reciban servicios universales de calidad y tengan las mismas oportunidades de aprovechar los beneficios del crecimiento económico del Perú.A cargo de este ministerio fue designada la destacada economista Carolina Trivelli.

El MIDIS conduce la política nacional de desarrollo e inclusión social en Perú y elabora estrategias para la superación de la pobreza “en un país cuyos estándares de inversión y de crecimiento económico no pueden seguir conviviendo con condiciones extremas de precariedad y vulnerabilidad”, comenta la secretaria de Estado. Agrega, que el organismo que ella lidera orienta las inversiones y actividades de otros sectores que producen servicios y que, hasta ahora, no habían logrado cerrar las brechas de desigualdad de oportunidades que, en diversos territorios del país -en sus espacios rurales, en la sierra y la selva-, “mantienen a hogares peruanos sumidos en la pobreza y hasta en la pobreza extrema”.

¿Qué diferencias regionales determinantes para el desarrollo existen en el Perú y cuáles son las principales brechas territoriales?

“El principal desequilibrio se registra entre el territorio rural y el urbano, pues las personas que enfrentan mayores condiciones de exclusión están en territorio rural. Aún hoy, una niña que ha nacido en un hogar en territorio rural tiene menores oportunida des que una niña que ha nacido en un hogar en territorio urbano. Como muestra de ello, la pobreza en zona urbana es 18% mientras que en zona rural es 56%. Persisten diferencias importantes entre dominios geográficos: en la sierra rural la pobreza es 62% mientras que en la sierra urbana y costa urbana es cercana al 18%.

Incluso dentro de la zona rural hay diferencias y, por ello, el MIDIS ha identificado como población emblemática al grupo que se denomina ‘Población en Proceso de Inclusión’, que es aquella que reúne las mayores condiciones de exclusión (al menos tres de las cuatro condiciones siguientes: ruralidad, etnicidad, bajo nivel educativo y pobreza). Este grupo, que representa el 16% de la población del Perú, tiene una incidencia de pobreza de 80%. Es decir, el territorio donde uno nace determina de manera importante las oportunidades que recibe. Esto está vinculado al acceso a un paquete de oportunidades que incluye infraestructura básica, servicios de calidad y acceso a mercados, entre otros. El desarrollo de los territorios rurales resulta fundamental para el logro de la generación de oportunidades para todos los peruanos y peruanas”.

En ese contexto, la secretaria de Estado especifica que su ministerio fue creado con rectoría en política social, es decir, con capacidad de ordenar las acciones del sector público en materia social, para actuar de manera conjunta y lograr resultados, especialmente para niños y niñas. “El MIDIS se crea para que el país tenga una gran política social. Esta política ya está lista, publicada y en implementación”, remarca.

El modelo de política social actúa simultáneamente para lograr el alivio temporal de las condiciones de extrema precariedad y el desarrollo de los territorios en pobreza, con el fin de lograr la inclusión social. Esto, supone que la política social intervenga en tres horizontes temporales, como señala el gráfico a continuación:

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¿Cómo se hace cargo el MIDIS de las diversas características territoriales para generar círculos virtuosos de desarrollo?

“Nuestra propuesta es pasar a una visión más integral de los territorios, entendiendo al territorio no únicamente como una unidad administrativa o meramente geográfica, sino más bien como una construcción social: reconocida, con identidad, con lazos y redes de intercambio y articulación, entre otros. Buscamos capitalizar lo que ya está presente en los territorios. En ese sentido, una de las orientaciones clave para elaborar las políticas y las intervenciones es promover liderazgos regionales y locales a través de la complementariedad con iniciativas en el territorio.El MIDIS comparte con los gobiernos regionales y locales competencias en materia de desarrollo e inclusión social. Así, el rol de los gobiernos regionales y locales es fundamental -en tanto líderes naturales de la articulación del territorio- en el proceso de promover resultados de inclusión social. El MIDIS tiene el objetivo de generar una gran política social que permita ordenar y hacer más efectiva las acciones en materia social del Estado peruano. Y, el enfoque territorial es un eje transversal de la política social del Perú. Ese marco orientador de la política social ya está listo y ha sido discutido y presentado en distintos espacios y está adoptándose como la línea de acción de este gobierno. Otro ejemplo de ello es que el ministerio de Agricultura, a través de Agro Rural (Programa de Desarrollo Productivo Agrario Rural) cuenta con un enfoque territorial en sus actividades”.

Para mayor abundamiento en el tema, y respecto a la relevancia de que las políticas públicas consideren un enfoque de cohesión territorial en su diseño e implementación, la secretaria de Estado manifiesta que “sin duda que ello facilita y viabiliza que las políticas públicas estén adaptadas a la realidad local, tengan mayor impacto y -sobre todo- que sean sostenibles en el tiempo. Por eso, para aprender desde los territorios cómo y cuál es la mejor manera de implementar una política social articulada, el MIDIS ha promovido el piloto de articulación territorial de la política social en 20 provincias, denominado ‘P20’, que generará aprendizajes para convertir la experiencia en política pública nacional, rompiendo la inercia de paralelismo y desconexión del Estado”.

¿Cuál cree usted que es el rol que debiera tener el sector privado en el desarrollo territorial? y ¿de qué manera se puede potenciar la gestión público privada para contribuir en los diversos territorios?

“El sector privado tiene diversos roles que puede jugar para contribuir al desarrollo de los territorios rurales. Los puedo agrupar en tres grandes grupos: 1) Ofrecer soluciones innovadoras en base a su trabajo y experiencia, 2) Apropiarse de la política social, ser garantes de ella y sumarse al esfuerzo y 3) Generar alianzas con el sector público. Algunas de las áreas estratégicas son el cierre de brechas de infraestructura básica (agua, saneamiento, electricidad, caminos y telecomunicaciones), lucha contra la desnutrición crónica, inclusión financiera, inversiones productivas y desarrollo infantil”.

En este marco, en torno a las estrategias y herramientas aplicadas en América Latina para abordar las desigualdades territoriales, la ministra considera que “hemos tenido importantes avances en tres líneas: en primer lugar, entender el rol de las desigualdades territoriales (tanto intra como interterritorial); en segundo lugar, entender que incluso políticas homogéneas generan resultados diversos y heterogéneos en los territorios concretos; y, por último, hemos comprendido la relevancia de diseñar interven-ciones que atiendan dichas desigualdades. Las experiencias y lecciones de RIMISP han aportado mucho para lograr estos avances”.

“Sin embargo, aún queda mucho por hacer. Aplicar un enfoque territorial en la política social implica construir la política social desde y para las personas. Detrás de cada una de nuestras acciones hay personas. Por eso, constantemente debemos recordar la razón por la que hacemos las cosas. No hacemos esto por las cifras, o por mejorar los promedios. Hay niños en nuestro país (así como en el resto de Latinoamérica) que no pueden esperar. No pueden esperar a que los ministerios nos pongamos de acuerdo y trabajemos conjuntamente. Por ello, hay un sentido de urgencia de que esos niños tengan la oportunidad de beneficiarse de lo bien que nos va en promedio”, reflexiona Carolina Trivelli.