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Charlotte
Boyd y Tom Slaymaker
Número 63, noviembre de 2000
La investigación reciente acerca de la rehabilitación
de los recursos naturales, basada en estudios de caso exhaustivos, ha
destacado situaciones en que el crecimiento demográfico y la intensificación
de la agricultura han mejorado, en lugar de deteriorar, los recursos
de suelo y agua (por ejemplo, Tiften et al., 1994). En base a nuevos
estudios de caso realizados en seis países (Burkina Faso, Ghana, Nigeria,
Senegal, Tanzania y Uganda), este artículo analiza cuán generalizadas
son las posibilidades de obtener resultados positivos del tipo "más
personas, menos erosión".
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Conclusiones de política
- Pocos ejemplos presentan una
reversión de la degradación de los recursos naturales y no
existe evidencia de una tendencia más amplia hacia la recuperación
del medioambiente. En la mayoría de los casos, el "éxito"
implica la adopción de prácticas de conservación de suelo
y agua (CSA) diseñadas para aumentar la productividad de los
cultivos de gran valor en parcelas seleccionadas.
- Es probable que se adopten
prácticas de CSA en regiones donde la agricultura es importante
para el sustento de la población rural y existe una escasez
de terrenos aptos para el cultivo y/o en zonas donde la CSA
tiene el potencial de aumentar la productividad de los cultivos
de gran valor.
- Por lo tanto, las políticas
de CSA deben estar diseñadas para proporcionar beneficios
tangibles al hogar o comunidad. Cuando la finalidad sea aumentar
la productividad agrícola, la seguridad alimentaria y el ingreso
en situaciones donde existan estrategias de sustento más amplias,
se debe dar énfasis a la CSA en lugar de controlar la degradación
de la tierra propiamente tal.
- Un aspecto esencial para la
CSA es la presencia de un marco de políticas que proporcionen
acceso al mercado y precios atractivos para los productores.
- Es importante brindar apoyo
social y económico a las poblaciones rurales, con el fin de
evitar el colapso de las estructuras sociales y fomentar que
la mano de obra permanezca en las áreas rurales, especialmente
cuando se requieren técnicas que demandan un uso intensivo
de mano de obra para la regeneración de los recursos naturales.
- Es imperativo reforzar la
capacidad institucional local de diseñar, implementar y controlar
las nuevas políticas en zonas donde se espera que las autoridades
locales participen en la promoción de prácticas de CSA adecuadas.
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Introducción
La investigación reciente
acerca de la rehabilitación de los recursos naturales, basada en estudios
de caso exhaustivos, ha destacado situaciones en que el crecimiento
demográfico y la intensificación de la agricultura han mejorado, en
lugar de deteriorar, los recursos de suelo y agua (por ejemplo, Tiften
et al., 1994). Este artículo estudia las posibilidades de replicar estos
éxitos, mediante un análisis de las medidas políticas y las condiciones
ambientales y socio-económicas existentes que apoyan los incentivos
de los hogares y su capacidad de invertir en la conservación de suelo
y agua (CSA).
Esta investigación se inició con una revisión de la literatura de los
países y regiones. En base a esta revisión, se desarrolló y probó una
metodología para los estudios de caso (Cuadro 1), que luego se llevaron
a cabo en regiones semiáridas de seis países de la región sub Sahara
de África (Tabla 1). La investigación demostró que el conjunto de condiciones
clave que determinan las decisiones de invertir fuertemente en la CSA
son:
-
la importancia de la agricultura
en las formas de vida rural, en combinación con una escasez de tierras
aptas para la agricultura, y /o
la posibilidad de que la CSA aumente
la productividad de los cultivos de gran valor
Los estudios de caso incluyen un ejemplo en que la
reversión de la degradación de los recursos naturales tuvo éxito. Los
agricultores de Bantieniema, en Burkina Faso, han recuperado con éxito
terrenos abandonados en una región donde la agricultura constituye el
pilar del sustento rural y existen pocas oportunidades alternativas.
En Pankshin, Nigeria, los agricultores siguen utilizando técnicas tradicionales
con un uso intensivo de mano de obra para cultivar la tierra, las cuales
se considerarían inapropiadas para el cultivo en regiones con un gran
potencial agrícola. En ambos casos, la importancia de la agricultura
para el sustento rural y la escasez de tierras aptas para el cultivo
han fomentado la inversión en CSA. También ha sido importante la disponibilidad
de mano de obra rural en un contexto donde existe una alta densidad
demográfica y una diversificación y migración fuera de la granja relativamente
limitadas. En Senegal y Tanzania, así como en la región estudiada de
Nigeria, el potencial de la CSA para mejorar la productividad de cultivos
de gran valor seleccionados ha originado una importante inversión, concentrada
en pequeñas parcelas. En Ghana y en la región estudiada de Burkina Faso,
ambas áreas de baja productividad agrícola, existe poco interés por
invertir en la agricultura y en la CSA, aunque se aplican algunas prácticas
de CSA. En Uganda se obtuvo un resultado similar, esta vez en un contexto
donde la inseguridad del sustento y las caídas del mercado eran continuas.
En los tres casos, la diversificación fuera de la granja y/o la migración
rural hacia el exterior se han transformado en importantes estrategias
de sustento alternativas.
Tabla 1. Estudios de caso
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País
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Área
del estudio de caso
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Colaborador
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Burkina
Faso
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Región
de Gnagna en el noreste
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Voisins
Mondiaux
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Ghana
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Este
del distrito de Mamprusi, en la región del norte
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University
for Development Studies [Universidad de Estudios sobre el Desarrollo]
y TRAX
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Nigeria
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Triángulo
Zaria-Pambeguwa- Kaduna y las áreas de Pankshin de Plateau State
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Eco-Systems
Development Organisation [Organización para el Desarrollo de
Ecosistemas]
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Senegal
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Región
costera de Niayes
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ENDA-PRONAT
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Tanzania
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Región
occidental de las tierras bajas de Pare, en el noreste
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Soil
and Water Management Research Group, Sokoine University of Agriculture
[Grupo de Investigación sobre el Manejo del Suelo y del Agua,
Universidad Agrícola de Sokoine]
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Uganda
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Katakwi
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ActionAid-Uganda
(Proyecto Katawi)
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Cuadro 1. Nota acerca de la metodología
Un
principio clave en el enfoque de la investigación fue que los
colaboradores de la región sub Sahara de África (las ONG y las
organizaciones de investigación aplicada) debieron llevar a
cabo las revisiones de la literatura y los estudios de caso
con la ayuda de ODI, con respecto a la selección de los lugares
para realizar los estudios de caso y las hipótesis de investigación,
con el propósito de garantizar que se aplicara en cada caso
una metodología ampliamente comparable. El enfoque de cada estudio
de caso refleja los intereses y objetivos particulares de la
organización participante. Por ejemplo, en Nigeria se dio énfasis
a los sistemas de conocimiento tradicionales y a la exploración
de los factores socioeconómicos relativos a la adopción y el
uso continuo de dos tipos de práctica diferentes, con el objeto
de comprender el potencial de replicación en otras áreas ubicadas
en la misma zona de precipitaciones. En Burkina Faso, el estudio
comparó las características agroecológicas y socioeconómicas
de dos pueblos e investigó porqué existían diferentes niveles
de adopción entre ellos. En Tanzania, el estudio analizó la
relación entre las características socioeconómicas de los hogares
y la adopción de prácticas de CSA a nivel de hogar, además de
los efectos que ejerce el apoyo de las ONG en los niveles de
adopción.
Por
estas razones, inevitablemente el análisis comparativo entre
los países es problemático. Sin embargo, un "taller de
análisis" final del proyecto, en que participaron investigadores
y formuladores de políticas, llegó a la conclusión de que existía
suficiente evidencia para evaluar las condiciones en las cuales
es probable que se adopten prácticas de CSA y para indicar la
relación entre las estrategias de inversión de los hogares y
el entorno político e institucional.
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La importancia de la agricultura para el sustento rural y las estrategias
tales como la intensificación y la comercialización, cumplen un papel
fundamental en las decisiones de inversión en CSA. Estos factores, junto
con estrategias alternativas como la diversificación o migración, se
discuten en la primera sección de este artículo. Una vez que los hogares
han decidido invertir en CSA, las características del hogar influyen
en las prácticas de CSA específicas que se adoptarán, en particular
el acceso a la tierra, mano de obra, equipamiento, recursos financieros,
conocimiento y conciencia (Cuadro 2). En Burkina Faso, por ejemplo,
la principal razón para adoptar diversas técnicas de CSA era el impacto
en la productividad y en el ambiente observado por los agricultores.
Si bien la inversión en CSA a menudo se produce cuando no existe una
intervención directa del gobierno ni de las ONG, las políticas macroeconómicas
y los servicios de apoyo y de políticas agrícolas influyen considerablemente
en las decisiones de inversión de los hogares.
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Cuadro 2. Ejemplos de prácticas de CSA en la región
Prácticas
básicas de CSA, comunes en la mayoría de los agricultores de
los estudios de caso:
- obertura vegetal
- Aplicación de estiércol
- Rotación de cultivos
- Cultivos intercalados
- Barbecho
Inversión
adicional en CSA, a menudo asociada con un mejoramiento en la
productividad de los cultivos de gran valor:
- Formación de surcos y control
de malezas
- Labranza profunda
- Barreras de inundación
- Terraplenes de piedra
- Otros fertilizantes
orgánicos
Inversión
para prevenir o revertir la degradación del suelo y/o transformar
la tierra no cultivable en productiva:
- Barreras de piedra
- Curvas de nivel
- Formación de terrazas
- Barreras vivas, setos, cortavientos
- Zanjas de drenaje para control
de inundacione
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Estrategias de sustento La inversión en CSA
es mayor en los lugares donde la producción de cultivos desempeña un
papel importante en las estrategias de sustento (vea el Cuadro 3, un
ejemplo de Burkina Faso).
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Cuadro 3. Región de Gnagna, Burkina Faso
El estudio
de caso de Burkina Faso presenta un ejemplo de reversión exitosa
de la degradación de los recursos naturales, dado que los agricultores
han conseguido aprovechar algunas tierras que habían estado
abandonadas durante mucho tiempo mediante la aplicación de técnicas
de control de la erosión, forestación y uso de fertilizantes
orgánicos. Cerca de un 50% de los hogares estudiados utilizan
más de tres técnicas de CSA. Este nivel de inversión en CSA
refleja la importancia de la agricultura para el sustento rural,
las limitaciones ambientales, la escasez de tierra y la falta
de oportunidades económicas alternativas. Sin embargo, existen
diferencias notorias entre los dos lugares estudiados. En estos
pueblos, los productos ganaderos constituyen la principal fuente
de ingreso (para el 43,5% de los hogares), seguidos por la venta
de cereales y maní (un 16% cada uno). No obstante, en Bantieniema
es mayor la proporción de hogares cuya fuente de ingreso principal
y secundaria son los cereales en comparación con Tolepsi, lo
que refleja una mayor dotación de tierra y suelos más productivos.
El comercio es más importante en Tolepsi que en Bantieniema,
dado que la cuarta parte de los hogares posee un pequeño negocio.
La inversión en CSA es considerablemente mayor en Bantieniema
que en Tolepsi. Debido a la gran dependencia nacional en la
agricultura, los formuladores de políticas y los encargados
de la toma de decisiones, en todos los niveles, otorgan una
alta prioridad a la CSA.
Fuente: Bandre y Batta, 1999.
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En todas las áreas de estudio, históricamente
la agricultura ha tenido un papel principal en el sustento, pero esta
función está cambiando debido a la influencia de condiciones ambientales
y socioeconómicas variables y al desarrollo de nuevas estrategias de
sustento.
Disponibilidad y productividad de la tierra
El contexto medioambiental, en especial la disponibilidad
y productividad de la tierra, constituye un componente importante de
las condiciones en que los hogares invertirán en la CSA. En general,
existe un interés mayor en los lugares donde existe escasez de tierras
(como en Nigeria y en Bantieniema, Burkina Faso), a menos que los suelos
sean muy poco productivos (como en el norte de Ghana y en Tolepsi, Burkina
Faso). En Senegal, donde no existe escasez de tierra, pero los suelos
no son productivos, la CSA se concentra en parcelas pequeñas que producen
cultivos hortícolas de gran valor. Además, generalmente existe menos
interés en las regiones donde los suelos son productivos (como en Tanzania
y Uganda), a menos que exista escasez de tierra (como en el caso de
Nigeria).
La mayoría de las áreas de los estudios de caso se
caracterizan por una creciente presión demográfica. La relación entre
el crecimiento de la población y la CSA es compleja. En algunos casos,
el gran crecimiento demográfico ha llevado a una rápida degradación
de los recursos de suelo y agua, como en Senegal, donde aquellos que
migran desde regiones vecinas tienen muy poco conocimiento de las características
únicas del medioambiente local. Por el contrario, en Burkina Faso, la
escasa disponibilidad de tierra asociada al crecimiento de la población
ha proporcionado una motivación importante para invertir en CSA. Los
equipos de investigación no contaron con datos sobre la densidad demográfica
en una escala local que fuera suficiente, pero las densidades demográficas
estimadas eran particularmente altas en los lugares de estudio de Nigeria
y Burkina Faso, lo que puede contribuir a la existencia de mayores tasas
de inversión en CSA en estos casos. Las características del suelo y
su potencial de ser mejorado mediante las prácticas de CSA son aspectos
que pueden ser importantes, pero durante este estudio no ha sido posible
reunir datos comparativos entre los países acerca de estas variables.
Es más probable que los hogares inviertan en la CSA
en ciertas condiciones climáticas. La conservación del agua a menudo
tiene una importancia fundamental en las regiones semiáridas, donde
las precipitaciones anuales (y la humedad disponible) son bajas, especialmente
si se distribuyen en forma irregular a través de las estaciones y están
sujetas a una alta variación anual.
El nivel total de precipitaciones anuales varía entre
las áreas de estudio. En Burkina Faso (promedio de 400-600 mm/año),
Ghana (800-1000 mm) y Tanzania (400-600 mm) esta es una limitación importante
para la producción agrícola y se da prioridad a las técnicas de conservación
del agua. Por ejemplo, en Ghana y Tanzania se utilizan terraplenes de
piedra para retener y canalizar las aguas de superficie. En el caso
de Uganda, donde las precipitaciones totales son mayores, no se practica
la conservación del agua, pero el control de inundaciones es más importante
para evitar la erosión del suelo. La distribución de las precipitaciones
a través de las estaciones es un aspecto clave. En Nigeria, los agricultores
han desarrollado técnicas muy sofisticadas en que utilizan la humedad
residual del suelo para cultivar durante la estación seca. La topografía
también desempeña un papel importante. Es más probable que los hogares
inviertan en áreas donde la erosión es un problema reconocido, en particular
si el territorio se caracteriza por la existencia de laderas escarpadas.
Por ejemplo, la inversión en CSA en Tanzania disminuyó después de que
las comunidades estudiadas se trasladaron desde las tierras altas a
las llanuras. La inversión más importante en CSA en el estudio de caso
de Nigeria se produce en las laderas escarpadas de los inselbergs (montes
isla). Cuando los agricultores tienen acceso a una variedad de tipos
de terreno y en las laderas más escarpadas sólo se cosechan cultivos
de menor prioridad, la inversión en la conservación del suelo puede
ser baja a pesar de las características topográficas. Es posible que
la necesidad de CSA sea menor en regiones donde se siguen o aplican
con éxito planes de utilización de la tierra que definen el uso apropiado
de la tierra según los diferentes elementos de la geografía, por ejemplo
no cultivar en laderas escarpadas ni cerca de los ríos, como se dio
en el pasado en Tanzania y Uganda.
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Cuadro 4. Región occidental de las tierras bajas de Pare, Tanzania
En Tanzania
existe una gran correlación entre la importancia de la agricultura
para el sustento y el nivel de inversión en CSA. El estudio
de caso presenta un ejemplo del aumento en la inversión en CSA
para unos cuantos cultivos seleccionados, tales como la cebolla
y otros cultivos hortícolas, cuya vinculación con nuevas oportunidades
de mercado creadas por la liberalización de los precios para
los productores es evidente. La inversión en CSA para otros
cultivos es menos significativa, lo que refleja en parte una
dotación natural relativamente buena en términos de disponibilidad
de tierra y suelos productivos. El estudio de caso de Tanzania
también demuestra la importancia de las autoridades tradicionales
y locales con respecto a la restricción de prácticas negativas,
tales como el cultivo en laderas escarpadas y en las riberas
de los ríos.
Fuente: Hatibu et al., 2000.
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Intensificación
y comercialización
A medida que los hogares rurales se han integrado
a los sistemas de mercado, el aumento del valor de algunos cultivos
ha originado grandes incentivos para invertir en la agricultura en ciertas
áreas. La inversión más importante en CSA analizada en el estudio se
produjo en Burkina Faso y en Nigeria. En Nigeria, los grandes centros
urbanos proporcionan mercados activos para los productos agrícolas.
Aunque la localidad estudiada en Burkina Faso se encuentra alejada de
los principales centros urbanos, está a sólo 10 kilómetros del mercado
más grande de la provincia y existe una intensa actividad comercial
en la región. Sin embargo, la diferencia en los índices de adopción
entre las dos localidades de Burkina Faso parece explicarse en mayor
medida por las diferencias en la productividad agrícola que por el acceso
al mercado.
Lo más sorprendente es que algunas de las prácticas
de CSA más intensivas y distintivas están asociadas con cultivos específicos
de gran valor, a menudo producidos durante la estación seca y destinados
a los mercados urbanos o de exportación. Las nuevas oportunidades de
mercado han estimulado una mayor inversión en CSA destinada a aumentar
la producción de porotos verdes, papas, cebollas, coles, berenjenas
y pimientos en Senegal; cebollas, tomates y coles en Tanzania y tomates,
pimientos y ají en Nigeria.
En Tanzania, la liberalización del mercado ha llevado
a precios cada vez más atractivos para los productores y a una mayor
comercialización. En Nigeria, la extensión de la producción hortícola
mediante la adopción de un sistema de humedad residual constituyó una
respuesta rápida e innovadora al suministro cada vez más limitado de
estos cultivos, provenientes de terrenos con sistemas de pozo, al subir
el precio de la energía.
En contraste, la caída de los mercados para cultivos
comerciales y la reducción general de la actividad comercial en Uganda
han constituido una limitación importante para la inversión en la agricultura
y por consiguiente en la CSA.
Diversificación fuera de la granja y migración
Los dos estudios realizados en Burkina Faso difieren
tanto en términos de su potencial agrícola como de la diversificación
fuera de la granja. Los índices de adopción más bajos que presenta una
de las localidades se explican principalmente por un menor potencial
agrícola, pero esto está correlacionado con una mayor diversificación
fuera de la granja. En Senegal, la diversificación hacia actividades
fuera de la granja ha provocado que muchos hogares no tengan que invertir
en CSA, excepto para cultivos seleccionados de gran valor. La intensificación
agrícola se ha producido simultáneamente con la diversificación fuera
de la granja y la migración hacia el exterior, lo que indica una creciente
diferenciación en las estrategias de sustento.
En Ghana, cerca de la mitad de los hogares de la muestra
migran en forma estacional o permanente (Cuadro 6). Los individuos que
migran, en su mayoría hombres, son una fuente importante de mano de
obra para la CSA. Sin embargo, los habitantes de la localidad no consideran
la migración como una limitación clave para la CSA, en gran parte porque
se produce en la estación seca, aun cuando el mejoramiento y la preparación
de la tierra se produce tradicionalmente en esa época. Las prácticas
más afectadas son las prácticas intensivas en cuanto a mano de obra,
como el establecimiento de terraplenes de piedra. En Burkina Faso, la
reciente disminución de las oportunidades de migrar a Costa de Marfil
ha estimulado una nueva inversión en CSA.
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Cuadro 5. Este del distrito de Mamprusi, Ghana
El estudio
de caso de Ghana presenta la intervención exitosa de una ONG
en la promoción de la adopción de técnicas mejoradas, pero con
efectos limitados sobre las características del suelo, dado
que los agricultores disminuyen la inversión en las técnicas
tradicionales. Si bien la agricultura de semi-subsistencia es
la actividad principal, los agricultores se interesan menos
en invertir en la agricultura que en otras labores y buscan
activamente oportunidades fuera de la granja a través de la
diversificación hacia el comercio menor y la migración al exterior.
La reducción de los subsidios para fertilizantes ha producido
un aumento en el uso de los sustitutos orgánicos. No obstante,
el legado de las políticas pasadas ha creado una cultura en
la cual los agricultores ven los insumos agrícolas subsidiados
como la solución a sus problemas de degradación de recursos
naturales.
Fuente: Kranjac-Berisavljevic et al.,
1999.
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Cuadro 6. Les Niayes, Senegal
Al igual que
en Tanzania, el estudio de caso de Senegal demuestra un aumento
en la inversión en CSA que está estrechamente asociado a la
intensificación agrícola y la comercialización. El aumento en
los índices de adopción se concentra en pequeñas parcelas utilizadas
para producir porotos verdes, berenjenas, papas, coles y otros
cultivos hortícolas que se exportan a Europa. Esta intensificación
se ha producido en el contexto de la entrada de inmigrantes
que buscan oportunidades económicas en la región estudiada,
además de un aumento de la salinización, lo que ha obligado
a los agricultores a abandonar algunas tierras. En otros tipos
de tierra, la inversión en CSA se ha visto perjudicada por la
diversificación de las economías rurales y las nuevas oportunidades
existentes fuera de la granja. El estudio de caso demuestra
la importancia del ambiente macroeconómico, en este caso una
economía orientada a las exportaciones con un tipo de cambio
competitivo, en la creación de oportunidades económicas para
la agricultura e incentivos para la CSA.
Fuente: ENDA-PRONAT, 2000.
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Cohesión social
La cohesión social, a nivel familiar y comunitario,
es un mecanismo importante de movilización de la mano de obra. En Pankshin,
Nigeria, la cohesión social sigue siendo fuerte, puesto que las familias
tienden a migrar en conjunto y las organizaciones basadas en la comunidad
mantienen redes comunitarias. La migración de familias completas es
una respuesta a las políticas macroeconómicas que promueven la creación
de empleos urbanos. En muchas otras áreas, la cohesión social está colapsando
ante el aumento de la diferenciación, la migración y otros factores.
La desintegración de los hogares ha limitado la capacidad de los encargados
de la toma de decisiones en cuanto a acceder y reclamar recursos clave
como la tierra y la mano de obra. A nivel de la comunidad, este quiebre
ha contribuido al deterioro de los sistemas de mano de obra compartida
y de las convenciones sociales que han apoyado tradicionalmente la inversión
en CSA, lo que incluye la restricción de los cultivos y la protección
de las áreas vulnerables.
Seguridad
del sustento
La completa seguridad del sustento, inclusive la seguridad
del acceso a la tierra, los recursos y los mercados, es una condición
necesaria para invertir en prácticas de CSA de largo plazo. Por ejemplo,
actualmente en la región de Teso, Uganda, la inversión en CSA no constituye
una prioridad por varias razones, entre las cuales predomina la continua
inseguridad del sustento y la necesidad de concentrarse en cumplir objetivos
de corto plazo relativos al sustento (Cuadro 8).
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Cuadro 7. Pambeguwa y Pankshin, Nigeria
El estudio
de caso de Nigeria presenta dos ejemplos de inversión en CSA
muy distintos, que no cuentan con el apoyo de las ONG ni del
gobierno. En Pankshin, donde la presión demográfica es particularmente
alta, los agricultores tradicionalmente han utilizado sistemas
de terrazas, algunas de ellas construidas aprovechando las rocas
del terreno, con el propósito de expandir la superficie disponible
para el cultivo de cereales. Los hogares son capaces de movilizar
mano de obra para llevar a cabo estas técnicas con uso intensivo
de mano de obra debido a los bajos índices de migración y la
fuerte cohesión social, tanto en el ámbito de hogar como de
comunidad. En Pambeguwa, los agricultores innovadores han adoptado
recientemente técnicas de humedad residual que les permiten
obtener altos precios para los tomates, pimientos y otros cultivos
hortícolas durante la estación seca. Estas técnicas pueden generar
un importante superávit de efectivo en algunos años.
Fuente: Ahmed et al., 2000.
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Cuadro 8. Distrito de Katakwi, UgandaCuadro 8. Distrito de Katakwi,
Uganda
En la región
del estudio de caso de Uganda, la inversión en prácticas de
CSA ha disminuido a causa de una grave inseguridad del sustento
y una disminución de las oportunidades de mercado. Antes del
conflicto y del aumento del robo de ganado en la región, el
sustento se basaba en una combinación de crianza de ganado y
cultivos comerciales, con un alto grado de integración de los
cultivos y el ganado. Desde entonces, la propiedad de ganado
ha sido devastada y los sistemas de comercialización de cultivos
comerciales han colapsado. En la actualidad, la agricultura
es en gran parte de subsistencia, con una baja inversión y una
fertilidad en decadencia asociada a la falta de animales para
labrar nuevas tierras. Aunque el marco de políticas nacionales
apoya la CSA, muchas políticas son nuevas y aún no tienen un
efecto importante en este ámbito. Las instituciones locales
aún carecen de la capacidad y motivación para implementar estas
políticas.
Fuente:
Makumbi y Okubal, 2000.
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Características
de los hogares
La mayoría de los agricultores del estudio consideran
que su tenencia de tierras es segura, ya sea en virtud del derecho consuetudinario
o por derechos de uso a largo plazo. Sin embargo, en el norte de Ghana,
a menudo se discute que la propiedad de tierras comunitarias basada
en clanes contribuye a una degradación excesiva de la región. Las políticas
oficiales sobre las tierras han tenido una influencia limitada en la
inversión en CSA. Cerca de la mitad de los entrevistados practican la
CSA sólo en un terreno y principalmente en granjas mixtas. La inversión
y el mantenimiento de actividades previas de CSA sólo se realiza en
tierras que realmente se utilizan.
El acceso al agua influye en las decisiones acerca
de la CSA tanto en Senegal como en Tanzania. En Senegal, la intrusión
de agua salada en la capa freática determina el acceso diferencial al
agua dulce entre los hogares, lo que constituye una limitación para
la producción agrícola y, por ende, para la inversión en CSA. En Tanzania,
la inversión en ciertas formas de CSA está diseñada para complementar
la inversión en riego, cuyo acceso también varía de un hogar a otro.
El acceso a mano de obra depende del tamaño de la
familia y su cohesión, los sistemas de mano de obra compartida (vinculados
a la cohesión social) y la posibilidad de contratar mano de obra. También
depende de los costos de oportunidad en términos de otras actividades
agrícolas y oportunidades fuera de la granja. Por ejemplo, en la región
de Pambeguwa, Nigeria, la mano de obra es una de las principales limitaciones,
pero es más accesible en la estación seca, cuando se realiza el cultivo
basado en humedad residual. El acceso a la mano de obra puede tener
menos importancia en los lugares donde las medidas de CSA se concentran
en terrenos relativamente pequeños, como en Senegal y Tanzania. Esta
puede ser una limitación importante para la adopción de técnicas más
intensivas en cuanto a la mano de obra, como por ejemplo la construcción
de terraplenes de piedra en Ghana. En los dos ejemplos de inversión
significativa en CSA (Bantieniema en Burkina Faso y las montañas Pankshin
en Nigeria), la mano de obra es relativamente abundante y existe una
migración al exterior limitada. En la región de Burkina Faso que presenta
índices de adopción menores, la diversificación fuera de la granja es
más común y hay una cohesión social más débil.
El acceso limitado a equipos y otros insumos puede
provocar que los hogares de menores ingresos no participen en la adopción
de algunas técnicas, aunque en las regiones donde hay una fuerte cohesión
social los hogares que no poseen estos insumos pueden tener acceso a
ellos en forma indirecta, por ejemplo intercambiando mano de obra por
animales de tiro. El equipo fundamental que se menciona en varios estudios
de caso incluye:
· equipo de transporte, especialmente
para las estructuras de piedra
· animales de tiro y labranza
· herramientas agrícolas livianas
· abono y otros fertilizantes orgánicos
· otras materias primas, como piedras
Se necesitan recursos financieros para contratar mano
de obra cuando sea necesaria, para comprar equipo y otros insumos y
para realizar inversiones complementarias, como el riego. Por ejemplo,
en Burkina Faso los hogares de ingresos bajos aplican técnicas de CSA
en una escala más pequeña y usan técnicas que no necesitan mano de obra
y equipo o requieren muy poco (por ejemplo, barreras de madera seca
o de ramas de mijo). Los agricultores de mejor situación económica utilizan
técnicas como el aprovechamiento del estiércol de su propio ganado y
los "zai", que requieren equipo liviano, así como muros de
piedra de baja altura, que son intensivos en cuanto a la mano de obra
y requieren equipo de transporte. Es posible que los hogares estén más
dispuestos a invertir en recursos de CSA diseñados para mejorar la productividad
de los cultivos comerciales, aunque esto haga surgir dudas acerca del
flujo de efectivo y el crédito. La falta de crédito es un problema mencionado
frecuentemente con respecto a la inversión en la CSA.
Generalmente, las percepciones de los agricultores
acerca de la degradación son realistas. En Burkina Faso, un factor clave
que influye en que los hogares tomen la decisión de invertir en CSA
es la conciencia que tienen los agricultores de que la degradación es
un problema y las técnicas de CSA son una solución. Los agricultores
que adoptan técnicas de CSA creen que éstas mejoran las cosechas y la
fertilidad del suelo y que reducen la degradación de la tierra. La creencia
de que la CSA es una posible solución se ve reforzada por el mejoramiento
que se ha experimentado y demostrado. En Ghana, los agricultores aún
creen que los subsidios para fertilizantes son una solución rápida a
sus problemas de manejo del suelo, como consecuencia de políticas anteriores
que promovían el uso de insumos subsidiados. En Pambeguwa, Nigeria,
se considera que el cultivo mediante humedad residual constituye una
solución técnica innovadora a las limitaciones ambientales, lo que permite
la explotación de mercados rentables en la estación seca.La situación
en Pambeguwa, Nigeria, donde los agricultores aplican con un éxito notable
técnicas tradicionales muy desarrolladas y específicas para el contexto,
contrasta con la situación de Senegal, donde los inmigrantes recién
llegados no poseen un conocimiento tradicional sobre el ambiente local
único. En Burkina Faso, las técnicas más adoptadas tienden a basarse
en prácticas tradicionales. Más del 80% de los hogares afirma que la
falta de conocimiento y de apoyo técnico son los motivos de que no se
adoptaran ciertas prácticas de CSA antes de la intervención de Voisins
Mondiaux.
A diferencia de las expectativas de los colaboradores,
la educación tuvo un efecto negativo en la inversión en CSA en Ghana,
Tanzania y Uganda. Este resultado, más que un vínculo causal directo,
puede reflejar la existencia de mejores oportunidades fuera de la granja
asociadas con un mayor nivel de educación.
Problemas
políticos e institucionales
Capacidad institucional local
Especialmente en el este de África, las instituciones
locales y tradicionales ejercen un papel importante en la planificación
de la utilización de la tierra, en el desarrollo y cumplimiento de las
normas apropiadas para la zona o estatutos locales (tales como restricciones
para la quema no controlada y para el cultivo en laderas escarpadas
y en las riberas de los ríos) y en la promoción de soluciones adecuadas
para la región a través de políticas coordinadas y extensionistas en
terreno. Sin embargo, en Tanzania, existen dudas respecto a cuánto tiempo
el estado "moderno" podrá sustituir a la autoridad tradicional
en este tema. En Uganda, los consejos locales tienen la responsabilidad
de implementar las políticas nacionales sobre la CSA, pero carecen de
la capacidad, los recursos y la motivación para hacerlo.
Apoyo al sector agrícola
Las intervenciones de CSA deben ser integradas a programas
para mejorar la producción y comercialización de los cultivos en zonas
donde constituyen un componente clave para las estrategias de sustento
propias de los hogares (vea el Cuadro 9). En las regiones en que la
agricultura es importante para el sustento rural y existe escasez de
tierras aptas para la labranza, los agricultores invertirán en la CSA
para aumentar la productividad de los cultivos, incluso si carecen del
apoyo del sector público o de las ONG. El gobierno y las ONG pueden
estimular y apoyar las iniciativas propias de los agricultores al "transmitir"
el conocimiento sobre la CSA entre las diversas áreas y demostrar el
potencial de las diferentes técnicas para mejorar la productividad,
además de ayudar a los agricultores a analizar y articular sus necesidades
específicas y a solicitar servicios de asistencia agrícola. La asistencia
técnica debe fomentar una variedad de mecanismos para adaptarse a las
necesidades de los diversos hogares. La inversión en la CSA tiene aspectos
positivos tanto "públicos" como "privados". Los
gobiernos deben concentrarse en abordar las fallas del mercado, del
gobierno y de la información (como una infraestructura de transporte
inadecuada, precios controlados y sistemas de información deficientes)
que impiden que los agricultores alcancen niveles de inversión "óptimos
en el ámbito privado". Cuando no se cumplen las condiciones descritas
en este artículo, resumidas en el Cuadro 10, el apoyo externo no generará
una inversión sostenible para revertir la degradación de los recursos
naturales. Las intervenciones gubernamentales del pasado para promover
niveles de inversión en CSA "óptimos en el ámbito social",
por ejemplo a través de prácticas de cultivo prescritas o insumos subsidiados,
han fracasado en los lugares donde los agricultores no consideraban
que esta inversión satisfacía sus intereses privados.
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Cuadro 9. Contribución de la CSA a los objetivos de sustento
Los objetivos
de sustento de los hogares y la contribución de la CSA pueden
ser distintos a los que suponen los observadores externos:
- Los objetivos de los hogares
están orientados a mejorar el sustento en lugar de aumentar
la producción de alimentos propiamente tal, por lo tanto las
actividades de CSA necesitan "adaptarse" a otras
actividades relacionadas con el sustento.
- En Burkina Faso, la CSA es
un elemento fundamental de las estrategias de sustento basadas
en la agricultura, mientras que en Tanzania, Senegal y Pambeguwa
(Nigeria), constituye una inversión opcional para aumentar
la productividad y aprovechar oportunidades de mercado específicas.
- A menudo se piensa que la
CSA constituye un insumo agrícola adicional para aumentar
la productividad o una inversión para aprovechar terrenos
degradados o ampliar el área de tierra cultivable, en lugar
de verla como un medio para controlar la erosión del suelo.
- La CSA puede ser parte de
una estrategia para evitar la migración, dado que permite
que los agricultores permanezcan en su tierra natal al transformar
los terrenos degradados en tierra productiva.
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Cuadro 10. Condiciones para revertir la degradación
de los recursos naturales

Política sectorial coordinada
Para apoyar la inversión en CSA, se pueden reforzar
las políticas de muchos otros sectores. En especial, existe una necesidad
de que las políticas agrícolas, ganaderas, forestales y ambientales
estén coordinadas o al menos sean coherentes. Es fundamental que las
políticas agrícolas apoyen y no perjudiquen la tenencia de tierra de
los agricultores y sus sistemas tradicionales de utilización de la tierra,
en las zonas donde aún estén vigentes. Las políticas ganaderas deben
apoyar la integración de los cultivos y el ganado, además de abordar
los conflictos entre los ganaderos y los agricultores. En las políticas
forestales, los principales objetivos de la CSA son proporcionar una
tenencia de tierra segura y derechos de usufructo para fomentar la plantación
y protección de árboles por parte de los agricultores. Se suelen adoptar
con mayor facilidad especies de propósitos múltiples en lugar de especies
que sólo sirven para mejorar la fertilidad del suelo y controlar la
erosión. Otras políticas sectoriales, inclusive las políticas de salud
y educación, influyen en las decisiones de inversión en CSA, principalmente
a través de su impacto en el crecimiento de la población y en el suministro
de mano de obra rural.
Políticas macroeconómicas y de comercialización
A nivel macroeconómico, es importante que exista un
marco de políticas que permita a los agricultores acceder a los mercados
y obtener precios atractivos. En Senegal, Tanzania y Pambeguwa (Nigeria),
se ha producido un aumento de la inversión en CSA debido a las nuevas
oportunidades de mercado para cultivos específicos. Tanzania y Nigeria
ilustran la importancia de obtener precios atractivos para el productor
en los mercados nacionales no regulados. En Senegal, las ventajas de
los tipos de cambio competitivos y una economía orientada a las exportaciones
para los productores de cultivos de exportación ha estimulado la inversión
en CSA. La estabilidad de las políticas económicas, a menudo respaldada
por la estabilidad del gobierno, es necesaria para generar incentivos
de inversión a largo plazo.
Las políticas que apoyan el sustento rural, al revitalizar
las economías rurales y crear un equilibrio en la inversión entre las
áreas rurales y urbanas y al reducir la presión de migrar al exterior,
pueden tener un papel importante para mantener la cohesión social y
una fuerza de trabajo rural viables, factores que son importantes para
la reversión de la degradación de los recursos naturales. El apoyo al
desarrollo de oportunidades fuera de la granja en áreas rurales puede,
particularmente, disminuir la presión sobre los recursos naturales sin
imponer límites excesivos en la disponibilidad de mano de obra para
las actividades agrícolas clave.
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Ed. John Wiley.
|
Agradecimientos
Este artículo
se basa en las conclusiones del estudio de investigación "Replanteamiento
de la degradación de recursos naturales en la región sub Sahara
de África" dirigida por el Overseas Development Institute,
en colaboración con investigadores asociados en seis países
de la región sub Sahara de África. Fue financiado por el Departamento
para el Desarrollo Internacional del Reino Unido, pero las opiniones
expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad
de los autores.
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Colaboradores
de ODI
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Roger
Blench
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Investigador
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Cate
Turton
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Investigador
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Annie
Dufaut
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Investigador
asociado
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Pippa
Chevenix-Trench
|
Investigador
asociado
|
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Liz
Drake
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Asistente
de investigación
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|
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Colaboradores
de investigación de África
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|
Peter
Okubal
|
Action
Aid Uganda, Katakwi
|
|
Med
Makumbi
|
Action
Aid Uganda, Katakwi
|
|
Frederick
Mwesigye
|
Action
Aid Uganda, Kampala
|
|
Nuhu
Hatibu
|
Sokoine
University, Tanzania
|
|
Filbert
Rwehumbiza
|
Sokoine
University, Tanzania
|
|
Danielson
Kisanga
|
University
of Dar es Salaam, Tanzania
|
|
Selbut
Longtau
|
Ecosystems
Development, Nigeria
|
|
Ben
Ahmed
|
Ecosystems
Development, Nigeria
|
|
Gordana
Kranjac-Berisavljevic
|
University
Development Studies, Ghana
|
|
Paul
Bandre
|
Voisins
Mondiaux, Burkina Faso
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|
Fatoumatta
Batta
|
Voisins
Mondiaux, Burkina Faso
|
|
Mamadou
Sow
|
ENDA-Pronat,
Senegal
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|
Bob
Nakileza
|
University
of Makerere, Uganda
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Charlotte Boyd es investigadora de ODI111 Westminster Bridge
Road, London SE1 7JD, UK.
c.boyd@odi.org.ukv
Tel: +44 (0) 20 7922 0363
Fax: +44 (0) 20 7922 0399
Tom Slaymaker es asistente de investigación de ODI
111 Westminster Bridge Road, London SE1 7JD,UK.
t.slaymaker@odi.org.uk
Tel: +44 (0) 20 7922 0323
Fax: +44 (0) 20 7922 0399
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accesible acerca de temas importantes del desarrollo. Se alienta
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la serie: John Farrington
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ISSN: 1356-9338
© Overseas Development Institute, 2000
Esta serie
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Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente
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Se puede acceder
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