EL CAMBIANTE PAPEL DE LA PESCA EN LAS POLÍTICAS DE DESARROLLO

Ian Payne

Número 59, junio de 2000


La pesca, tanto marítima como en aguas continentales, es una parte intrínseca del sustento de muchos hogares en los países en desarrollo. La investigación reciente revela la importante contribución que realiza la pesca de captura a la seguridad alimentaria, como una ocupación a tiempo parcial entre hogares que se dedican fundamentalmente a la agricultura. Hasta ahora, la interfaz entre este recurso y los sustentos de los hogares (en especial aquellos relacionados con el desarrollo de los campesinos sin tierra) se ha descuidado bastante en las políticas de gobiernos y donantes, que tienden a estar dominadas por los intereses de la pesca de altura y por otros aspectos de las políticas sectoriales. Consideraciones de este tipo sugieren que sería oportuno revisar la orientación de las políticas destinadas a la pesca.


CONCLUSIONES DE POLÍTICAS
  • Hasta el momento, las políticas han tendido a descuidar en cierta medida los intereses de la pesca artesanal, tanto costera como continental. La presentación de una perspectiva orientada hacia el sustento sugiere formas innovadoras de formular políticas respecto a este tema.
  • Es preciso adoptar enfoques más integrados para la pesca, la agricultura, el manejo del agua y otros sectores en la planificación y políticas de desarrollo.
  • Para garantizar el manejo sostenible de los recursos y la seguridad alimentaria en el futuro, se debe adoptar y promover el código de conducta para la pesca responsable elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
  • Es necesario aumentar y desarrollar la capacidad de manejar en forma sostenible la pesca en todos los niveles: comunitario, regional y nacional.
  • Se requiere aumentar la capacidad de acceder a información relevante en un formato apropiado a nivel regional, nacional y especialmente a nivel de comunidad.

 

Antecedentes

Durante las décadas del 50 y 60, el avance tecnológico provocó que se quintuplicara el crecimiento de la pesca a nivel mundial. Sin embargo, a partir de la década del 70, la producción proveniente de la pesca de captura se ha mantenido en un nivel aproximado de 80-90 millones de toneladas métricas, según los registros de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). En la pesca marítima se ha producido cierto cambio entre los participantes principales. Durante los últimos años, una proporción cada vez mayor de la captura ha correspondido a países en vías de desarrollo, entre los cuales destacan China e India, de tal modo que actualmente la captura a nivel mundial de estos países es mayor que la de los países desarrollados. En contraste, durante el mismo período se produjo un aumento sostenido de la acuicultura. Los registros más recientes muestran que la producción general de la acuicultura ha aumentado a 28 millones de toneladas métricas al año. La mayor contribución proviene de China y del sur y sudeste de Asia, lugares donde la acuicultura es una tradición milenaria, pero el desarrollo y los conceptos modernos han encontrado una gran aceptación. Contrariamente, las producciones de África y Sudamérica siguen siendo mínimas, a pesar de que en este último caso se cuenta con una gran asistencia técnica y financiera.

En términos generales, la pesca de captura marítima se pueden dividir en dos categorías:

Las poblaciones de peces de alta mar pueden ser extraídas por embarcaciones de tipo costero o, mediante acuerdos de pesca, por Flotas de Zonas Distantes (FZD) de un país desarrollado. Ya sea que un país en desarrollo decida vender sus activos o desarrollar su propia capacidad pesquera, es imprescindible proteger la posición de la pesquería artesanal, debido a los beneficios económicos, nutricionales y laborales que obtienen las comunidades costeras dedicadas a la pesca artesanal. En la actualidad se estima que cerca del 44% de las poblaciones de peces marítimas son explotadas al máximo y que un 16% de ellas son sobreexplotadas. Es poco probable que se produzca un aumento importante en la captura marítima en el futuro, por tanto el objetivo más práctico sería mantener el nivel actual. Las tendencias demográficas indican que habrá una creciente presión sobre este recurso a medida que aumente la demanda global y una mayor cantidad de individuos busquen el sustento en la pesca.

En aguas continentales también existe importante pesca de captura. A menudo resulta difícil obtener un registro de ella, debido a su naturaleza relativamente difusa, pero actualmente producen al menos 10 millones de toneladas métricas al año. En general, la pesca continentales puede tener un mayor impacto con respecto al desarrollo rural. Por ejemplo, en las llanuras aluviales, muchas personas (incluyendo mujeres y niños) participan en la pesca ocasional, lo que constituye un importante aporte a la proteína animal de alta calidad que puede tener a su disposición un hogar. La extensión de los sistemas fluviales también reduce la distancia de transporte de los productos. Por ejemplo, antes de que pueda ejercer un efecto nutricional en las regiones del interior, el pescado de las áreas costeras se debe transportar distancias relativamente largas, con el consabido riesgo de pérdida y descomposición. Los diques y embalses pueden cumplir un papel similar, especialmente cuando se construyen en áreas donde generalmente escasean otras de masas de agua.

La pesca artesanal, tanto continental como marítima, tiende a incluir a los sectores más pobres. Frecuentemente constituye uno de los pocos sustentos abiertos a los campesinos sin tierra y a menudo pasa a ser el sustento preestablecido. Por este motivo, a medida que la población aumente y que la tierra tenga una mayor demanda, la gente se verá más presionada a adoptar la pesca como medio de sustento. La acuicultura ofrece hasta cierto punto una respuesta a esta presión, pero está lejos de ser una panacea. Los tipos de acuicultura comunitaria requieren ser propietario de estanques y agua o tener acceso a ellos, lo que a menudo excluye a los más pobres. Probablemente no sea una casualidad que el país más exitoso en el desarrollo de la acuicultura sea China, donde la tierra es propiedad del Estado.

Conflictos sectoriales

Pesca marítima

En el ámbito de la pesca marítima, el principal conflicto potencial se encuentra entre la pesca artesanal, que es costera, y las flotas comerciales mecanizadas que explotan los recursos de alta mar. Este conflicto puede complicarse aún más cuando un país en desarrollo determina que no cuenta con los recursos necesarios para establecer su propia flota comercial y que debería vender sus derechos de FZD a otra nación, frecuentemente una nación industrial. Estas decisiones deben basarse en un conocimiento detallado de la cantidad sostenible de peces que se puede extraer, ya que este asunto define el alcance económico para el desarrollo, pero a menudo no se cuenta con información confiable al respecto. Muchos países toman el camino fácil y celebran acuerdos de pesca mediante FZD con países desarrollados, a nivel de país, de empresa o supranacional, como en el caso de la Unión Europea (UE). Es posible que los conflictos con la pesca artesanal se refieran directamente a los peces, pero también pueden incluir el impacto de la baja en los precios de los pescados desembarcados localmente por embarcaciones comerciales.

Existe cierta evidencia de que actualmente se desembarca una mayor cantidad de pescado que antes en los países en desarrollo. Por ejemplo, durante la década pasada, las FZD representaban cerca de la mitad de la producción capturada en las pesquerías productivas fuera de África occidental (Brandt, 1999).

El conflicto es más evidente en los países u organismos que son donantes importantes y que al mismo tiempo tienen grandes intereses en la pesca mediante FZD, tales como Japón y la UE. Ésta última negocia acuerdos de pesca con países en desarrollo en beneficio de los estados miembro y también tiene una política de ayuda al desarrollo de la pesquería para los estados costeros. Estas responsabilidades se dividen en dos directorios, hasta hace poco denominados DG14 y DG18 (ahora conocidas como DG Pesca y DG Desarrollo).

Un factor que complica más la situación es la existencia de subvenciones para muchas FZD. Cálculos prudentes sugieren que éstas corresponden al 17-25% de los ingresos por concepto de pesca de los países industrializados, pero es mucho menor en los países en desarrollo (Milazzo, 1998). La sobrecapacidad generada por las subvenciones ejerce una mayor presión sobre las poblaciones de peces. En cualquier caso, raramente se dispone de la información adecuada para poder determinar cuáles son los niveles sostenibles de extracción. La información es un factor clave para lograr la sostenibilidad de las poblaciones de peces de la pesca.

Pesca en aguas continentales

En comparación con la pesca marítima, los principales conflictos potenciales de la pesca continental provienen de otros sectores. La expansión de la agricultura está llevando a una modificación progresiva de las llanuras aluviales. Más del 40% de las llanuras aluviales en Bangladesh, que cubren más del 69% del país, han sido modificadas y recuperadas para el cultivo de arroz. El uso de recursos hídricos provenientes de lagos y ríos es cada vez mayor. Más del 60% del caudal del río Ganges se extrae para el riego y otros propósitos y, aún cuando parte del agua se devuelve a su cauce, su calidad experimenta un deterioro evidente. La agricultura también está utilizando cada vez más productos químicos, los cuales llegan a las masas de agua y, por ende, pueden afectar el crecimiento y mortalidad de los peces o acumularse en sus cuerpos y traspasarse a los consumidores.

En su sentido más amplio, la contaminación proveniente de fuentes industriales o domésticas también presenta conflictos para la pesca continental. Por lo tanto, existe una gran necesidad de que las políticas destinadas a este tipo de pesca se integre con las de la agricultura, los recursos hídricos y también de la energía, en los casos en que las estructuras hidroeléctricas constituyen una característica de gran importancia. Cualquier práctica degenerativa en un área de captura tendrá un impacto potencial sobre los hábitat acuáticos, principalmente en la pesca.

Acuicultura

En este ámbito, los conflictos con la agricultura se asemejan en muchos sentidos a los de la pesca continental. La competencia con la agricultura por la tierra y el agua y la calidad del agua son factores esenciales. Además, puede existir una competencia con la agricultura en relación con los insumos, tales como los fertilizantes o la alimentación complementaria para los animales. De hecho, las necesidades de sustento de la acuicultura son más parecidas a las de la agricultura que a las de la pesca. Los agricultores tienden a ser mejores criadores de peces que las personas que se dedican a la pesca, principalmente para vivir. La acuicultura puede tener efectos en otros sectores, donde los cultivos intensivos pueden generar aguas residuales contaminadas. Cuando la acuicultura genera altos ingresos (por ejemplo, el cultivo de camarones en el sur de Asia), puede originar la pérdida de tierra para cultivar camarones a expensas de la producción de arroz.

Posiciones de la política

En primer lugar, es necesario aclarar que existen diferencias entre las políticas destinadas a la pesca en desarrollo y aquellas destinadas a la pesca propiamente tal, ciertamente desde el punto de vista de los donantes y de las naciones pesqueras. Estas últimas siempre tendrán un interés en sí mismas. El ejemplo más claro de estas políticas proviene del Banco Mundial, el cual retiró su apoyo al sector de la pesca después de una historia francamente problemática, pero aún mantiene un interés en la pesca en el Departamento de Desarrollo Rural. La mayoría de los países no define su posición sobre la pesca como tal, pero en general la aceptan en las políticas de desarrollo. Una excepción es Dinamarca, que cuenta con una política establecida (DANIDA, 1993). Con respecto al DFID, la formulación más reciente de políticas de desarrollo que aparece en el Libro Blanco de noviembre de 1997 no hace mucha referencia directa a la pesca, pero se puede extraer fácilmente las implicaciones de sus principios para dicha industria (Cuadro 1).

Cuadro 1. Consecuencias de las políticas de desarrollo actuales del Reino Unido para los recursos de la acuicultura y de la pesca

Aspectos políticos

  • Se relaciona en forma directa o indirecta con el Libro Blanco de 1997. La estrategia para una agricultura sostenible también incluye a la pesca.
  • Los recursos acuáticos y de la pesca se administran a través del Departamento de sustentos rurales del DFID.
  • Fortalecer la coordinación entre los Estados Miembros de la UE con respecto a las pesquerías.
  • Apoyar el sistema de la ONU y el Código de conducta de la FAO.
  • Cofinanciamiento con organismos multilaterales para mejorar la "calidad" de los productos finales. Se debe promover el manejo comunitario de los recursos comunes, así como también el manejo integrado del agua para las zonas de captación y cuencas, la pesca continental y la acuicultura.

Económicos

  • Promover el crecimiento económico que incluya la protección del medioambiente, mediante actividades generadoras de ingreso que estén dirigidas hacia los pobres, en todas las zonas de captación y zonas económicas exclusivas (ZEE).
  • Apoyar al sector privado y explotar en forma óptima los recursos.

Recursos humanos

  • Asociaciones para transferir capacidades y conocimiento en todos los niveles. Inversión en la investigación a través de la estrategia de conocimiento de los recursos naturales renovables, que incluye cuatro programas de pesca y un programa de interface entre sistemas terrestres-acuáticos.

Manejo sostenible de los recursos

  • Promover el manejo comunitario para garantizar la sostenibilidad en el futuro. La tendencia ética incluye la certificación del manejo sostenible de las poblaciones de peces.

 

La Unión Europea

Una clara expresión de los principios de la UE relativos a la pesca se puede encontrar en el Convenio de Lomé. El Título III de Lomé se denomina "Desarrollo de la pesca" y contiene once artículos. Seis de estos artículos definen los objetivos y mecanismos de la UE con respecto al desarrollo de la pesca y la ayuda para los estados de ACP, mientras que los cinco restantes se refieren a los acuerdos entre la UE y los países de ACP, mediante los cuales los Estados Miembros obtienen acceso a las aguas de dichos países. Precisamente esta división es la que puede crear conflicto y originar problemas de coherencia en las políticas de la UE. El conflicto y las dificultades de coherencia se complican aún más, debido a que se considera que las "compensaciones" financieras otorgadas por la UE como parte del acuerdo están destinados al control, evaluación y administración general de la pesca por parte de los estados locales, lo que absuelve al organismo negociador de cualquier responsabilidad. Esto no toma en cuenta la posibilidad de que los Estados costeros lleven a cabo evaluaciones sofisticadas y relativamente costosas y resulta cuestionable el derecho de hipotecar el pago en lo que es, esencialmente, un acuerdo comercial. En consecuencia, ninguna de las partes sabe cual es la cantidad de peces de la que se está hablando, lo cual pone en peligro el uso sostenible de la población de peces.

Como ejemplo del nivel de apoyo que pueden entregar los donantes a las pesquerías de países en desarrollo, vale la pena examinar el Artículo 59 del Convenio de Lomé. Éste establece que la UE ayudará a:

El último párrafo es el que representa un compromiso más evidente con el amplio papel que cumplen las pesquerías en el desarrollo rural a nivel de comunidad, en un convenio donde, por el contrario, dominan los asuntos sobre la explotación de la pesca marítima. En contraste, el Banco Mundial ha cancelado su participación en toda actividad que no corresponda a este párrafo final. La UE, como un bloque de pesca importante y uno de los principales donantes, conserva un interés en dichos elementos. El hecho es que la pesca marítima es sólo un aspecto del papel que desempeñan la pesca y la acuicultura en el proceso de desarrollo.

Otro artículo de Lomé destaca el papel del comercio de los productos pesqueros en relación con los países desarrollados. El artículo 168 otorga una exención de los derechos aduaneros para los productos pesqueros provenientes de países de ACP, siempre que cumplan con los estándares de la UE. Cerca del 60% de las importaciones de pescado hacia la UE proviene de los países de ACP y tiene un valor superior a 1 millón de euros al año (Brandt, 1999). Sin embargo, cabe destacar que las disposiciones de Lomé no se aplican uniformemente más allá de los países de ACP y que las políticas para la pesca y para el desarrollo rural más amplio de la CE se encuentran actualmente en un proceso de reformulación.

La UE estima que las exenciones acumuladas de los derechos de importación han superado los 100 millones de euros. La importancia es evidente, pero probablemente no sea de mucha ayuda para los más pobres. Hay excepciones, tales como los criadores de camarones de pequeña escala en Bangladesh, donde el camarón está destinado exclusivamente a la exportación, pero en general es más posible que los beneficios para los más pobres se traduzcan en empleo en el procesamiento del producto, es decir, un valor agregado en el Estado costero.

Sin embargo, la falta de barreras arancelarias naturalmente provoca que la exportación de pescado sea una actividad más viable. A medida que aumenta el valor del pescado, la globalización del comercio puede producir que se extraiga más pescado de los países en desarrollo con destino a las naciones más ricas, intensificando así los problemas de seguridad alimentaria en los países en desarrollo.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)

En el código de conducta para la pesca responsable elaborado por la FAO al finalizar la Conferencia de Cancún en 1992 (FAO, 1995) (vea el Cuadro 2), se expresa un fuerte compromiso con el manejo sostenible de los recursos. El código abarca todos los aspectos de la pesca y es básicamente un código de mejor práctica basado en el conocimiento ya existente de la industria. Incluye principios generales y pautas para todos los ámbitos de operación y desarrollo de la pesca y de la acuicultura. El Artículo 5 del código se refiere específicamente a los requerimientos especiales de los países en desarrollo. Allí se señala la necesidad de tomar en cuenta la capacidad que tienen los países en desarrollo para implementar el Código, en especial los estados insulares más pequeños y más pobres. Hace hincapié en que se deben apoyar sus necesidades en las áreas de asistencia técnica y financiera, transferencia de tecnología, capacitación y cooperación científica con respecto a las pesquerías, a fin de mejorar su capacidad de desarrollar y promover su propia pesca.

Cuadro 2. Algunos elementos clave de los aspectos políticos del Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO

  • Código de conducta para la pesca responsable, 1995. No imperativo pero con elementos obligatorios del Derecho del Mar, 1982, y del acuerdo para promover el cumplimiento de las medidas internacionales de conservación y ordenación por los buques pesqueros que pescan en alta mar, 1993.
  • Compromiso de proporcionar asistencia para el cumplimiento del código.

Institucional

  • Ayudar a los países en desarrollo a cumplir el código de conducta.
  • Los estados, ONG y organismos internacionales deben promover el entendimiento y la aceptación del código.
  • Proporcionar asistencia respecto a la cooperación regional, la toma de decisiones y la asesoría.
  • Promover el control de las embarcaciones pesqueras y la solución pacífica de las disputas.

Económicos

  • El comercio deberá efectuarse según el Acuerdo de la Organización Mundial del Comercio (en este momento no se aplica al comercio pesquero, pero probablemente lo hará en el futuro).
  • Utilizar la acuicultura para promover la diversificación de los ingresos.
  • Garantizar el uso múltiple de las zonas de captación y de la zona costera.

Recursos humanos

  • Las decisiones se basarán en la investigación y en el conocimiento tradicional. El Estado debe promover la capacitación para una pesca responsable.
  • Proteger los derechos de los trabajadores pesqueros.
  • Las instalaciones y los equipos deberán ser seguros para realizar un buen trabajo en forma saludable.

Manejo sostenible de los recursos

  • El derecho de pesca implicará la obligación de cumplir con las responsabilidades.
  • Se aplicará el principio de precaución.
  • Pautas para la protección de la biodiversidad.
  • Pautas para prevenir la explotación excesiva de los recursos marítimos.
  • Se promoverá la responsabilidad por el futuro de las poblaciones de peces.
  • Se promoverá la conservación de las especies y de los hábitat.

No existe ningún aspecto radical en el código, pero reúne las condiciones necesarias para que la producción pesquera se mantenga o mejore en el futuro. Es un procedimiento voluntario, aunque muchas naciones pesqueras y la UE se han comprometido a seguirlo y considerarlo en sus propias políticas. El Código señala el camino para promover la función que cumplen las pesquerías en el desarrollo.

Indicadores para las pesquerías en las futuras políticas de desarrollo

Desde el punto de vista de la reducción de la pobreza, las áreas de mayor importancia son la pesca marítima cercanas a la costa, la pesca continental y algunos aspectos de la acuicultura. La pesca costera y continental se basan principalmente en la pesca artesanal con un nivel bajo de capital y mecanización, en comunidades fundamentalmente rurales. Además, no todos los pescadores trabajan a tiempo completo, algunos lo hacen en forma ocasional o a medio tiempo. En las llanuras aluviales de Bangladesh, sólo el 20-30% del total de captura es realizada por pescadores de tiempo completo. Los trabajadores de medio tiempo tienen otras ocupaciones, a menudo estacionales, pero la pesca sigue siendo un componente esencial de su sustento. Este es un motivo para reconocer la interdependencia que existe entre la pesca y la agricultura o el comercio menor y, por lo tanto, la necesidad de establecer una política integrada de desarrollo intersectorial.

La pesca artesanal se basa principalmente en la comunidad y tiende a ser débil en el aspecto organizacional y a contar con un escaso acceso a la información. Asimismo, con frecuencia tiene deudas con prestamistas, ya que no puede ofrecer muchas garantías (como la tierra) para obtener un crédito institucional. Esto puede forzar a explotar en forma excesiva los recursos marítimos. En las situaciones donde existe un acceso abierto, las comunidades y los comerciantes no autorizados compiten por agotar los recursos, con resultados desastrosos para las poblaciones de peces. Es esencial realizar una estructuración de la propiedad o derecho de acceso de las comunidades, especialmente cuando las instituciones gubernamentales son débiles. Sin embargo, a menudo las masas de agua son de gran dimensión y los peces son especies migratorias, de modo que una comunidad o distrito administrativo puede manejar y controlar sus propios recursos sólo en un nivel limitado. Por lo tanto, es necesario que exista una amplia red de vinculaciones entre las comunidades participantes para que puedan llevar a cabo un manejo total de los recursos. La información más importante que necesitan las comunidades para manejar sus propios recursos son las estimaciones del impacto de la pesca sobre las poblaciones de peces. La mayoría de los sistemas de manejo tradicionales investigados hasta el momento no cuentan con este tipo de información. Normalmente es en el nivel institucional de la comunidad donde la información está menos disponible en un formato apropiado. En general, el conocimiento de los mecanismos para el manejo comunitario es menor en la pesca que en otros sectores, como el forestal o el de la vida silvestre.

El código de conducta incluye pautas que se aplican tanto a las comunidades artesanales como a la pesca en alta mar y además subraya la necesidad de apoyo institucional por parte de los donantes. Una de las características que se destacan es la ayuda con respecto a la información y a la capacidad de reunirla. El código señala, en muchas formas, el camino que deben seguir las acciones futuras y llena un vacío existente en muchas políticas de desarrollo. También destaca el hecho de que el acceso a la pesca implica una responsabilidad respecto a su manejo, la cual respalda equitativamente las bases del manejo comunitario, tal como lo hace con el papel que cumplen las flotas extranjeras de zonas distantes.

Finalmente, en el Cuadro 3 se resumen algunos de los puntos claves que se deben tomar en cuenta para incluir en forma adecuada a la pesca en las futuras políticas de desarrollo.


Cuadro 3. Algunos puntos clave que se deben considerar con respecto al papel de las pesquerías en las políticas de desarrollo
  • Se debe promover y adoptar el Código de conducta para la pesca responsable de la FAO.
  • Es necesario mejorar el desarrollo de sistemas comunitarios y de co-manejo en las pesquerías continentales y costeras, con propiedad o acceso responsable a los recursos.
  • Se debe reconocer la interdependencia que existe entre los sectores de las pesquerías, la agricultura y el manejo del agua, de manera que lleve a políticas y planificación integradas (por ejemplo, el manejo de las cuencas o zonas costeras).
  • Es posible que la acuicultura no sea una actividad para los más pobres, pero se deben explorar vías que les permitan obtener acceso a las tecnologías apropiadas (por ejemplo, jaulas) como parte de una estrategia de diversificación del sustento, en lugar de una estrategia orientada a la producción.
  • El mejoramiento de las poblaciones de peces (por ejemplo al agregar en forma artificial peces más jóvenes) y/o la restauración del hábitat son las únicas formas realistas de aumentar la producción proveniente de las pesquerías de captura. La necesidad de una recuperación de los costos vincula este punto al manejo comunitario.
  • Es necesario proporcionar asistencia a los países en desarrollo en cuanto a la elaboración e implementación de planes sectoriales y de autorización legislativa, con el propósito de lograr el uso planificado e integrado de los recursos y producir beneficios para los más pobres.
  • Se debe evaluar el impacto que ejerce la globalización sobre la disponibilidad de peces en los países en desarrollo y el papel que cumplen los acuerdos comerciales.
  • Es necesario promover la generación de empleos en los países en desarrollo a través del procesamiento de los productos pesqueros para darles un valor agregado.
  • Se debe mejorar la capacidad de realizar acciones conjuntas en el manejo de los recursos.
  • Se requieren esquemas de crédito y microcrédito que permitan independizar al sector artesanal al aumentar el crédito no institucional y el comercio.
  • Se debe aumentar la capacidad de reunir información clave y fortalecer la toma de decisiones en todos los niveles institucionales.

Finalmente, es necesario fortalecer el papel de los países en desarrollo en las negociaciones internacionales. Una forma de hacerlo es intensificar los flujos de información relevante. El manejo de las poblaciones de peces requiere una retroalimentación periódica de información, de lo contrario no es posible tomar decisiones racionales sobre dichas poblaciones bajo presión. La mayoría de los donantes, en especial los bilaterales, cuentan con una capacidad analítica y acceso a una cantidad considerable de información, que se utilizan hasta cierto punto. Pero la entrega de información en cada nivel es esencial para ayudar a quienes tienen la responsabilidad de tomar las decisiones. El manejo regional de la pesca debe contar con un intercambio de información; este es otro tema fundamental, dado que las aguas atraviesan los límites de varios países y muchas especies marítimas son migratorias. El apoyo a organismos regionales, como la Comunidad de Desarrollo del Sur de África [Southern African Development Community] o aquellos de los estados ribereños de los lagos africanos, también constituye una parte vital de las consideraciones sobre las pesquerías en las políticas de desarrollo.


REFERENCIAS

Brandt, H. (1999), "EU fishery agreements policy and cooperation in development. On the situation with the coherence debate". Reports and Expert Opinion 1/1999. German Institute for Development Policy. Consulte www.die-gdi.de/.

DANIDA (1993), "Danida Sector Policies - Fisheries", octubre de 1993. Copenhagen: Danida, Ministry of Foreign Affairs.

FAO (1995), "Code of Conduct for Responsible Fisheries". Roma: FAO Fisheries Department.

Milazzo, M. (1998), "Subsidies in world fisheries: A re-examination". World Bank Technical Paper Nº406, Fisheries Series. Washington, D.C.: World Bank.

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