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A menudo se considera que la acuicultura sólo abarca el cultivo intensivo de salmón y camarones, destinado a proporcionar productos de alto valor para mercados de nicho y además se asocia frecuentemente con la degradación ambiental. En muchos países en desarrollo, especialmente en África, se observa una escasa promoción de la acuicultura con una orientación hacia el desarrollo rural. Este artículo demuestra que la acuicultura sí contribuye al sustento de los pobres, en particular en regiones de Asia donde es una práctica tradicional, aunque existe una serie de restricciones que impiden su extensión. La reciente adopción de nueva tecnología sugiere que, con el apoyo adecuado, la acuicultura también podría contribuir de manera significativa al desarrollo rural en países donde no constituye una práctica tradicional ni de uso generalizado.
CONCLUSIONES DE POLÍTICAS
- La acuicultura comprende diversos sistemas de cultivo de plantas y animales en zonas interiores y costeras, muchos de los cuales son importantes para los pobres. Asia, particularmente China, domina la producción acuícola mundial.
- Las restricciones más importantes que impiden que la acuicultura realice una contribución mayor al desarrollo rural son los problemas sociales, económicos e institucionales, dado que ya existen tecnologías genéricas. Los sistemas de cultivo terrestre en zonas interiores presentan un mayor potencial, puesto que la acuicultura puede combinarse con las prácticas agrícolas ya existentes utilizadas por los hogares de pequeños agricultores. La acuicultura en las regiones costeras también es importante para la mitigación de la pobreza.
- Para que la acuicultura realice una mayor contribución al sustento, es necesario establecer un nuevo concepto de profesionalismo que implique un cambio de valores entre los profesionales del ámbito del desarrollo, y utilizar enfoques participativos de sistemas de producción que fortalezcan la función de las comunidades locales y de los pobres.
- Es necesario enfocarse en los pobres y en que reciban, al menos inicialmente, apoyo del sector público, a pesar de que la acuicultura se debe autofinanciar dentro del sector privado para que contribuya de manera sostenible al sustento.
- El gobierno debe dedicarse tanto a la elaboración como a la implementación de políticas pertinentes, con mecanismos de retroalimentación que permitan a los pobres influir en el desarrollo.
Introducción
Un asunto fundamental para las políticas es el grado en que la acuicultura puede ayudar a reducir la pobreza. Generalmente, la acuicultura se identifica con el cultivo intensivo de salmón en los países desarrollados y el cultivo de camarones en los países en desarrollo. Ambas actividades son realizadas principalmente por agricultores más acomodados con el fin de proporcionar un producto de alto valor para consumidores adinerados, lo que a menudo implica un impacto negativo en el medioambiente. Además, los enfoques convencionales para promover la acuicultura no han ejercido un efecto importante sobre los pobres, particularmente en África (Harrison et al., 1994).
En algunas regiones de Asia, los agricultores pobres cultivan peces en las zonas donde es una práctica tradicional, consumen o venden pescado para generar ingresos, confían en la tecnología y tienen acceso al material genético adecuado ("semillas" de peces). En África y Asia, el uso de enfoques participativos, en lugar de enfoques orientados a la tecnología, ha llevado a la adopción de la acuicultura por parte de nuevos hogares agricultores pobres.
Acuicultura: definición, estado actual y potencial
La acuicultura puede definirse en forma simple como el cultivo de peces y otros organismos acuáticos. En este artículo, el término pez se utiliza genéricamente para referirse a todos los organismos acuáticos que se cultivan. Los sistemas de cultivo terrestre se integran comúnmente a la agricultura a través del cultivo de peces en campos de arroz y estanques. Los sistemas de cultivo acuático implican cultivar peces directamente en espacios cerrados o colocarlos en sustratos en masas de agua como ríos, lagos, embalses o bahías. Los sistemas de cultivo acuático pueden proporcionar un punto de entrada para que los campesinos sin tierra y los pescadores pobres se dediquen a esta actividad.
La "acuicultura rural" corresponde a una producción de bajo costo con tecnologías extensivas y semi-intensivas, que son más apropiadas para la limitada base de recursos que poseen los hogares de pequeños agricultores (Edwards y Demaine, 1997). Se basa en alimentos naturales para peces, como el plancton, que en ocasiones se abona y/o se complementa con otro alimento. El fertilizante y el alimento pueden derivarse de subproductos agrícolas, al menos en la etapa inicial de intensificación, aunque incluso en estos casos se utiliza cada vez más el alimento formulado y granulado proveniente de la agroindustria. Por el contrario, los sistemas intensivos dependen siempre de dietas completas en términos nutricionales y que tienen un costo relativamente alto.
El crecimiento anual de la acuicultura ha alcanzado un promedio del 11% durante aproximadamente dos décadas. Aunque el salmón y los camarones reciben más atención, corresponden a menos del 10% de la producción acuícola mundial, medida según el peso, comparados con el 50% en el caso de las carpas y tilapias, las cuales constituyen el mayor aporte al suministro de alimentos a nivel nacional en los países en desarrollo.
La producción acuícola también presenta un sesgo geográfico, dado que Asia genera más del 90% de la producción mundial, lo que reduce a África y América Latina a menos de un 0,5% y un 2% respectivamente. En China, que representa el 67% de la producción mundial, la producción acuícola en las regiones del interior prácticamente se ha quintuplicado durante la última década. En el resto del mundo sólo se ha duplicado, lo que implica un gran potencial si se eliminaran las restricciones que impiden su extensión.
Papel e impactos sobre la pobreza
La acuicultura contribuye al sustento de los pobres a través de un suministro de alimentos mejorado, fuentes de empleo e ingreso (Cuadro 1). Muchos pequeños agricultores cuentan con pequeñas tenencias de tierra en áreas de agricultura compleja, diversa y propensa al riesgo, principalmente en tierras onduladas y de secano, en tierras bajas o en los márgenes de las tierras altas. La construcción de un estanque en estas granjas, que a menudo presentan degradación ambiental, también puede constituir un punto de enfoque para la diversificación de la agricultura y el aumento de la sostenibilidad, dado que proporcionaría una fuente de agua. Los pobres que habitan tierras bajas bien dotadas, a menudo no poseen tierra o cuentan con terrenos muy pequeños. En estos casos, la práctica de la piscicultura en masas de agua comunes puede ayudar a reducir la pobreza, siempre y cuando los pobres puedan tener acceso a ellas. Generalmente, los pescadores que viven en las regiones interiores y costeras no poseen tierras y se encuentran entre los más empobrecidos, por lo que sus oportunidades radican principalmente en los sistemas de cultivo acuático.
Cuadro 1. Contribución potencial de la acuicultura al sustento de los pobres rurales
Beneficios directos
- Alimentación de alto valor nutricional, especialmente para grupos vulnerables, como las mujeres embarazadas y que amamantan, los niños pequeños y en edad preescolar.
- Empleo en "empresa propia", incluso para mujeres y niños.
- Ingresos obtenidos a través de la venta de productos agrícolas de valor relativamente alto.
Beneficios indirectos
- Mayor disponibilidad de pescados en los mercados locales urbanos y rurales, lo cual puede provocar que los precios bajen.
- mpleo en granjas más grandes, en las redes de suministro de semillas, en cadenas de mercados y en actividades de fabricación y reparación.
- Beneficios provenientes de los recursos comunes, en particular para aquellos que no poseen tierra, a través de cultivos en jaula, cultivo de moluscos y algas marinas y pesca mejorada en masas de agua comunitarias.
- Aumento de la sostenibilidad agrícola a través de la construcción de estanques, que también sirven como embalses agrícolas de pequeña escala, y del cultivo de arroz y peces como parte del manejo integrado de plagas.
Aunque el pescado proporciona una cantidad mucho menor de proteína animal para la nutrición total en comparación con el ganado, las personas que habitan en las principales regiones de África y Asia dependen en gran medida de éste como parte de su dieta diaria: en 18 países de África y Asia, nueve en cada continente, el pescado entrega al menos el 40% de la proteína animal de la dieta. También proporciona energía altamente digerible y es una fuente rica en vitaminas solubles en agua y en grasas, minerales y ácidos grasos.
En el pasado, la acuicultura contribuía a la reducción de la pobreza en las sociedades pobres pertenecientes a las pocas áreas del mundo donde constituye una práctica tradicional, como en China, Indonesia y Vietnam, y en la actualidad lo sigue haciendo. Pocos proyectos se han orientado específicamente a los pobres y en muy pocas ocasiones se ha evaluado el impacto de la acuicultura sobre la pobreza.
La experiencia reciente en África y en Asia indica que los agricultores pobres adoptan la acuicultura cuando se cumplen ciertas condiciones que los predisponen a ello:
Recientemente, la acuicultura también ha sido adoptada por muchos agricultores nuevos en áreas específicas del sur de África, donde se cumplen estas condiciones (van der Mheen, 1998).
Tecnologías apropiadas para la acuicultura
La acuicultura comprende las etapas secuenciales de producción de semillas, cuidado y crecimiento. En sus inicios en China y Vietnam, la semilla se atrapaba en los ríos o los pequeños agricultores las producían en sus hogares. Bangladesh cuenta con la participación dinámica del sector privado en la producción, cuidado y distribución de la semilla, que implica varias etapas para transportarla a través de grandes distancias por ferrocarril, vehículo y a pie. Aunque este sistema es jerárquico y existe una distribución desigual del poder entre los diversos "actores", constituye una fuente importante de empleo para los pobres, puesto que es intensivo en uso de mano de obra.
Sin embargo, muchas áreas se caracterizan por tener un suministro inadecuado de semillas y los criaderos financiados por donantes han demostrado con frecuencia que son ineficientes, una vez que se ha retirado el apoyo financiero. Recientemente se han desarrollado estrategias para descentralizar la producción y distribución de semillas en algunas zonas de África y Asia. Se pueden criar carpas pequeñas y tilapias de manera sencilla, sin necesidad de utilizar costosos criaderos convencionales. La producción local de semillas puede contribuir a la reducción de la pobreza al disminuir los costos, mejorar la calidad de la semilla (puesto que no se requiere transportarla grandes distancias) y generar empleo e ingresos a nivel local. Algunos modelos para la producción y cuidado de las semillas en pequeñas jaulas flotantes, a nivel de hogares de agricultores, se han desarrollado y probado en terreno en Tailandia (Little et al., 1991) y posteriormente en Bangladesh, Camboya y Laos, donde tienen un poderoso efecto multiplicador. La producción y distribución de semillas tiene mejores perspectivas de sostenibilidad en aquellos lugares donde el sector privado participa activamente, pero estos modelos también pueden difundir la información relativa a la extensión, por ejemplo, a través de comerciantes de semillas que van de un lugar a otro.
Sistemas de cultivo terrestre
Los agricultores siempre han capturado peces silvestres en los campos de arroz de las tierras bajas, pero el cultivo integrado de arroz y peces no es algo común. La captura y el cultivo de peces en estos campos se han visto afectados negativamente por la introducción de variedades de arroz de alta productividad (VAAP), debido a sus cortas temporadas de crecimiento y al uso de plaguicidas. Por otra parte, puede resultar difícil administrar el agua para satisfacer al mismo tiempo las necesidades de los peces y de los cultivos; también es probable que aumente el robo de peces en el campo de arroz, en especial cuando éstos se consideran un recurso común. Sin embargo, existe un gran potencial para aumentar la participación de los hogares agricultores pobres en el cultivo de arroz y peces, tanto en el caso del arroz de secano como en el que requiere riego, como lo indican los exitosos ejemplos de áreas tan alejadas como Bangladesh, Madagascar y Tailandia. Las estrategias para cultivar peces junto con VAAP contribuyen al manejo integrado de plagas (MIP), dado que los agricultores siempre reducen el uso de plaguicidas para proteger a los peces. Es probable que el potencial del cultivo de arroz y peces se aprecie más en los lugares donde existe un mercado para los peces relativamente pequeños que se obtienen de estos campos. En China y en Indonesia, la mayor parte del cultivo de arroz y peces tiene el propósito de producir alevines para abastecer sistemas de cultivo más intensivo.
Gran parte de la acuicultura rural se realiza en estanques ubicados en los propios hogares. Éstos son comunes en las llanuras aluviales, donde a menudo se extrae tierra para subir el nivel del suelo de las instalaciones agrícolas. Se utilizan diversos fertilizantes y alimentos complementarios obtenidos de la granja como insumos nutricionales. El abono humano se utiliza en algunos países, como China, Indonesia y Vietnam, pero pocas sociedades lo aceptan y los intereses relacionados con la salud pública evitan que se recomiende su uso en forma generalizada. Los cerdos y las aves de corral se pueden criar sobre los estanques o en lugares cercanos a ellos, pero en la mayoría de las granjas pequeñas el ganado debe "hurgar" para encontrar su alimento, lo que limita el uso de abono. En muchas ocasiones se ha introducido una integración a escala de peces y ganadería intensiva de corral, pero estos sistemas colapsan inevitablemente al retirarse el apoyo externo, debido a problemas de comercialización y de suministro de insumos (Edwards et al., 1996). La vegetación silvestre o cultivada, tanto acuática como terrestre, se puede utilizar como abono o alimento para peces herbívoros; sin embargo, su uso se ve restringido por los elevados contenidos de fibra y humedad, los altos requisitos de mano de obra y la disponibilidad de un área limitada para cultivarlas en las granjas pequeñas. La mayoría de los subproductos de los cultivos presentan un gran costo de oportunidad. En el Cuadro 2 se enumeran las características de los sistemas de cultivo semi-intensivo, que parecen ofrecer las mejores perspectivas para los pequeños productores en la mayor parte de las regiones.
Cuadro 2. Características favorables de los sistemas de cultivo semi-intensivo para los hogares agricultores pobres
- Se pueden desarrollar al modificar un campo de arroz o un sistema extensivo en estanque (utilizado con anterioridad para capturar peces silvestres o para el cultivo sin insumos nutricionales aplicados intencionalmente).
- Los insumos nutricionales pueden ser subproductos agrícolas como abono y residuos de los cultivos.
- La intensificación se puede llevar a cabo a través de fertilizantes inorgánicos relativamente baratos.
- Los productos pueden ser comercializados a un costo relativamente bajo y estarían al alcance de los consumidores pobres.
- Los nutrientes que no se eliminan al cosechar los peces generalmente permanecen en los sedimentos del estanque, de modo que su efecto en el medioambiente es casi neutro.
Fuente: Edwards y Demaine, 1997.
Sistemas de cultivo acuáticoLos sistemas de cultivo acuático, como el cultivo en jaulas y en espacios cerrados, la pesca mejorada en grandes masas de agua comunitarias y el cultivo de moluscos y algas en la costa, pueden ser las únicas opciones que tienen los campesinos sin tierra y los pescadores subempleados para practicar la acuicultura. Las principales restricciones son la inseguridad del acceso a masas de agua y el alto costo de producción de la mayoría de los cultivos en jaula. En Bangladesh, la ONG CARE intentó incorporar a grupos de mujeres en el cultivo en jaula, pero las actividades cesaron después de seis meses de su retiro, puesto que las mujeres perdieron el acceso a las masas de agua. Actualmente, CARE está reevaluando si las ONG locales pueden mantener el acceso a las masas de agua al retirarse el apoyo para el proyecto. En algunas zonas de Asia, existen pescadores y pequeños agricultores que cultivan peces en jaula. En Vietnam, por ejemplo, se cultivan carpas de pasto en jaulas de bambú y de madera en ríos y embalses, utilizando pasto, tallos de maíz y raíces y hojas de mandioca como alimento. En Nepal, las carpas chinas se cultivan con una alimentación complementaria mínima, en jaulas de redes de nylon con boyas y estructura de bambú, en lagos eutróficos con abundante plancton. Sin embargo, en Indonesia, donde el cultivo en jaula se desarrolló rápidamente para volver a establecer a los hogares campesinos que habían sido desplazados por la construcción de represas, las ganancias de los pobres rurales provienen principalmente de los beneficios que obtienen del trabajo en la industria y no de su control, dado que éste fue asumido por las elites urbanas. Una de las restricciones principales es la sobrepoblación de las jaulas en cantidades reducidas de agua, lo que provoca contaminación y la muerte de los peces.
En las pequeñas masas de agua de propiedad común siempre pescan los pobres y generalmente se produce una explotación excesiva de los recursos. Dado que el gobierno las abastece con alevines y restringe su acceso, es poco probable que los pobres puedan ofrecer lo suficiente para obtener permisos de pesca. No obstante, en algunas áreas, los gobiernos se han comprometido a mantener la seguridad de la tenencia a largo plazo para los pescadores pobres. Por ejemplo, en los lagos de meandro del oeste de Bangladesh, se han implementado las condiciones para que ciertos grupos de pescadores pobres, administrados en forma autónoma, se beneficien con un aumento de la productividad a través de la crianza de carpas (Cuadro 3).
Cuadro 3. Factores necesarios para el establecimiento de grupos de pescadores pobres con administración autónoma
- Acceso equitativo a las masas de agua.
- Incorporación de suficientes pescadores de los alrededores del lago para evitar la pesca furtiva y proporcionar "cercos sociales".
- Incentivos para los miembros del grupo al compartir los ingresos.
- Toma de decisiones participativa.
- Control de los miembros del grupo sobre las acciones de los líderes relativas a la inversión eficiente al sembrar y cosechar.
- Compromiso de proteger el bienestar de la comunidad local.
Fuente: Apu y Middendorp, 1997.
Acuicultura costeraEs probable que la acuicultura constituya una de las pocas opciones de mejoramiento técnico para los hogares pobres de las comunidades costeras, las cuales se encuentran entre las más empobrecidas. Los pescadores pobres cultivan moluscos y algas en el sudeste de Asia, especialmente en Indonesia y Filipinas. El cultivo de camarones es más complicado, ya que con frecuencia está controlado por los más ricos o por empresas privadas. No obstante, los pequeños agricultores dominan el cultivo de camarones en Tailandia, la mayoría de los cuales anteriormente cultivaban arroz o eran pescadores, lo que indica que el cultivo de camarones ha contribuido al bienestar de los pobres tanto en forma directa como indirecta a través de la diversificación de las oportunidades de empleo en las áreas costeras. Vietnam proporciona otro ejemplo en el que, en algunas áreas, los hogares de agricultores pobres producen camarones de manera sostenible en pequeñas tenencias.
Extensión versus intensificación
La acuicultura presenta un gran potencial para la extensión de las áreas de cultivo: los peces se pueden cultivar en tierras agrícolas de buena calidad, lo que aumenta la producción y los beneficios a través de las sinergias de la práctica agrícola integrada. También existe un potencial para el uso de sistemas de riego y de tierra no apta para la agricultura, tales como pantanos y áreas salinas.
La intensificación requiere la introducción de nutrientes externos a la granja, posiblemente en un "modelo equilibrado" que utilice insumos provenientes tanto de fuera como de dentro de la granja: pequeñas cantidades de alimento concentrado para criar alevines (Little et al., 1991) y fertilizantes inorgánicos para que los estanques produzcan plancton que favorezca el crecimiento de los peces (Edwards et al., 1996).
Aspectos institucionales
La eliminación de la pobreza es principalmente responsabilidad de los gobiernos nacionales, que deben comprometerse y proporcionar un ambiente favorable para el desarrollo de los pobres, quienes son excluidos socialmente, vulnerables y cuentan con un acceso limitado a activos y recursos productivos. Es necesario enfocarse específicamente en los pobres y entregarles apoyo que incluya capacitación y microcrédito, así como también "canastas" de opciones de tecnología adecuada. Las principales restricciones a nivel nacional son: la débil implementación de las políticas; el conocimiento insuficiente sobre la acuicultura rural, en todos los niveles, y la limitada capacidad de las instituciones nacionales para funcionar como proveedores de servicios. Aun si los gobiernos tienen políticas de apoyo a los pobres, generalmente su implementación es débil (FAO, 1999). Por ejemplo, la legislación acerca del uso del agua de riego puede favorecer injustificadamente a la agricultura por sobre la acuicultura; también es posible que las políticas prohíban convertir los campos de arroz en estanques para peces, debido a que le dan un énfasis inapropiado al cultivo de granos para lograr la seguridad alimentaria.
Investigación y desarrollo
No es extraño que las tecnologías provenientes de la investigación en estaciones rara vez se adapten a los diversos contextos de recursos limitados en que se encuentra la mayoría de los hogares agricultores pobres. Actualmente, gran parte de los profesionales y proveedores de servicios dedicados a la acuicultura poseen una visión tecnocrática y orientada a la biología de la pesca, que se centra en: aumentar al máximo la productividad biológica en lugar de cumplir con los objetivos locales, en las especies de alto valor en lugar de los peces comestibles de bajo costo y en los productos, en lugar de las comunidades. Se requiere un mayor uso de enfoques sistémicos participativos para identificar los hogares agricultores pobres, evaluar sus necesidades y recursos, juzgar si la acuicultura es una opción adecuada y, de ser así, adaptar las tecnologías a los contextos locales mediante la investigación conjunta con los acuicultores (Edwards y Demaine, 1997). Se necesitarán diversas estrategias de extensión para los distintos contextos, lo que incluye un mayor énfasis en la extensión de agricultor a agricultor. Además, todas estas estrategias deben ser impulsadas por la necesidad de proporcionar opciones en lugar de recetas fijas. Se requiere, sobre todo, un marco de sistemas holístico y multidisciplinario, que considere los contextos sociales, económicos e institucionales, además de los aspectos técnicos, puesto que lo primero influye más en la participación de los pobres en la acuicultura que lo último. Existe una necesidad imperiosa de crear conciencia y de realizar una capacitación basada en los problemas, respaldada por educación pertinente formal e informal, además de un marco conceptual como el de los sustentos sostenibles, para que las personas, sus activos, sus necesidades y oportunidades sean el centro del análisis.
Dado que la acuicultura rural es una práctica agrícola relativamente nueva en la mayoría de los países, un enfoque regional ofrece un mecanismo rentable para compartir experiencias y recursos y para analizar el potencial en contextos muy variables, dentro de los mismos países y entre ellos. Algunos ejemplos exitosos son ALCOM en el sur de África (van der Mheen, 1999) y AIT Aqua Outreach en el noreste de Tailandia e Indochina (Edwards y Demaine, 1998). Es necesario crear asociaciones entre los pobres y los profesionales del desarrollo para llevar a cabo programas basados en la acción, en un proceso de aprendizaje compartido, especialmente en las regiones donde las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales desempeñan papeles complementarios. Se deben establecer proyectos piloto a nivel administrativo local en los diversos sistemas de recursos que cuentan con el potencial para desarrollar una acuicultura enfocada en la pobreza, tanto en las áreas interiores como costeras de los países en desarrollo.
¿Investigación estratégica o con fines de adaptación?
Aunque los enfoques de sistemas para adaptar tecnologías genéricas conocidas a contextos locales específicos tendrían un mayor impacto a corto plazo sobre la reducción de la pobreza, sería poco prudente que los donantes financien sólo investigaciones con fines de adaptación. La investigación estratégica tiene un riesgo más alto, pero también puede ofrecer un mayor beneficio, en términos de la cantidad de pobres que, a la larga, podrían aprovechar la investigación en un área extensa.
Entre los principales vacíos que existen en cuanto al conocimiento se encuentran los aspectos sociales, medioambientales y relativos a los recursos de la acuicultura rural; la contribución real y potencial de la acuicultura al sustento sostenible de los pobres; las compensaciones entre la captura de peces silvestres y el cultivo de peces y entre la agricultura y la acuicultura, inclusive el uso de peces para el MIP.
Es necesario realizar investigación estratégica sobre las especies tradicionales, la genética, la calidad de la semilla y las enfermedades. Además, se deben investigar las especies nuevas que se podrían incorporar a la acuicultura rural, en especial en aquellas áreas donde se considera que la introducción de especies exóticas podría afectar en forma negativa la biodiversidad local. Los peces que se cultivan son principalmente variedades silvestres, en términos de estructura genética. Se puede esperar que las ganancias obtenidas de la investigación genética en la acuicultura fueran similares a aquellas de la agricultura y la ganadería. Por ejemplo, la investigación ha producido una nueva especie de tilapias del Nilo, cuya tasa de crecimiento se ha duplicado en siete generaciones de selección y crece más rápido que la mayoría de los genotipos de las especies existentes en muchos ecosistemas asiáticos (Eknath y Acosta, 1998). Sin embargo, se ha expresado la preocupación de que la introducción de especies mejoradas que crecen con mayor rapidez y que son más comerciales, pueda marginar aun más a los pobres. Éstos, especialmente las mujeres y los niños, podrían verse en desventaja si las especies locales de menor valor que se consumen actualmente en los hogares y en los mercados locales fueran reemplazados por pescados más comerciales y de valor más alto. Es necesario realizar investigaciones sobre la calidad de las semillas, puesto que en la actualidad muchos agricultores perciben que el rendimiento de los peces cultivados ha disminuido. Las enfermedades también afectan a los hogares agricultores pobres, por ejemplo, la epidemia del síndrome epizoótico ulcerativo en el sur y sudeste de Asia y la enfermedad de la mancha roja de la carpa de pasto que se cultiva en jaulas y estanques en Vietnam.
Conclusión
La acuicultura es una práctica agrícola relativamente nueva y poco desarrollada en comparación con la agricultura y la ganadería, incluso en muchas partes de Asia. Sus atributos positivos en el ámbito social y medioambiental la convierten en un punto de entrada atractivo para mejorar el sustento de los pobres en los programas de desarrollo rural. Entre ellos se encuentran sus excepcionales características nutricionales para aliviar la desnutrición, un valor y capacidad de comercialización relativamente elevados para generar ingresos, además de las perspectivas de diversificación agrícola que ofrece, a través de la construcción de estanques como embalses agrícolas. En los últimos años se han obtenido algunos avances mediante el uso de enfoques de investigación y desarrollo centrados en las personas, incluso en áreas donde la acuicultura no es una práctica tradicional. Existe la necesidad de crear conciencia respecto a la gran contribución que puede otorgar la acuicultura, puesto que la mayoría de los formuladores de políticas y profesionales del desarrollo rural y agrícola la subestiman e ignoran. Solo entonces se podrá apreciar su potencial para hacer una mayor contribución a la eliminación de la pobreza.
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Peter Edwards es profesor de acuicultura y consultor en Acuicultura y manejo de recursos acuáticos en la School of Environment, Resources and Development, Asian Institute of Technology (AIT), PO Box 4, Klong Luang, Pathumthani 12120, Thailand.
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