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Este artículo analiza la diversificación de las estrategias de vida como táctica de supervivencia de los hogares rurales en los países en desarrollo. La agricultura, aun cuando sigue teniendo una gran importancia, pierde cada vez más su capacidad de proporcionar suficientes medios de supervivencia en las zonas rurales. Los objetivos de este informe son: en primer lugar, aumentar la conciencia sobre la diversificación de las estrategias de vida en los enfoques hacia el desarrollo rural; en segundo lugar, considerar las interacciones que tienen lugar entre la diversificación y la pobreza, la productividad agrícola, el manejo de los recursos naturales y las relaciones de género en las zonas rurales y, finalmente, aumentar el conocimiento de las políticas respecto a las diversas estrategias de vida rurales.
CONCLUSIONES DE POLÍTICA
- La reforma, en el sentido de una buena dirección, es un asunto inconcluso en las zonas rurales. En la mayoría de los países de bajos ingresos, apenas existe un entorno que permita y facilite la difusión de diversas actividades no agrícolas que generen ingresos.
- Está ampliamente comprobado que el capital humano es clave para una diversificación exitosa de las estrategias de vida; es preciso dar énfasis constantemente a la entrega y calidad de la educación y de conocimientos técnicos a nivel rural.
- La infraestructura (caminos, energía, comunicaciones) ejerce un gran efecto sobre la movilidad y las oportunidades, por lo tanto se debe seguir considerando una prioridad.
- El actual énfasis dado al microcrédito va por el camino correcto, aun cuando se reconoce cada vez con mayor frecuencia que tiende a presentar ciertas debilidades; la innovación y mejoramiento continuos de los esquemas de microcrédito rural en los países pobres ayudan a promover la diversidad.
- Se debe prestar atención especial a la posición de las mujeres rurales con respecto a los activos, lo que incluye su capital humano, su participación en los procesos sociales y sus derechos independientes de propiedad sobre la tierra y otros recursos.
Conceptos y contexto
La investigación descrita en este documento se basa en una amplia variedad de fuentes publicadas y no publicadas. Tiene sus orígenes en la estructura "activos/procesos/actividades" que ha sido utilizada en varias formas distintas por los investigadores interesados en la reducción de la pobreza, la sostenibilidad y las estrategias de vida (por ejemplo, Carney (ed), 1998; Scoones, 1998). En el último tiempo, ha adoptado el nombre de estructura de las estrategias de vida sostenibles (ES) y se considera que se aplica de la misma forma a las estrategias de supervivencia urbanas y rurales. Los activos que se incluyen en esta estructura son: capital humano (educación, conocimientos técnicos y salud de los miembros del hogar); capital material (por ejemplo, equipos agrícolas o una máquina de coser); capital social (asociaciones y redes sociales a las cuales pertenecen las personas); capital financiero y sus sustitutos (ahorros, crédito, ganado, etc.); y capital natural (base de recursos naturales). Al seguir estrategias de vida que incluyen una variedad de actividades, el acceso a activos y el uso que se les puede dar se ven influidos por factores sociales (relaciones sociales, instituciones, organizaciones), tendencias exógenas (como las tendencias económicas) y los desastres (sequías, enfermedades, inundaciones, plagas). Esta estructura proporciona una lista de comprobación que permite clasificar según su prioridad las restricciones que impiden el éxito de las estrategias, a fin de tomar las medidas necesarias para eliminarlas y, además, identificar las relaciones existentes entre ellas.
De acuerdo con la estructura de las ES, en este artículo se define una estrategia de vida como "las actividades, los activos y el acceso que determinan conjuntamente la subsistencia de un individuo o un hogar"1. Por lo tanto, la diversificación de la estrategia de vida rural se define como "el proceso mediante el cual los hogares crean una cartera de actividades y de capacidades de apoyo social diversas para su supervivencia y para mejorar su estándar de vida" (vea también Ellis, 1998; Ellis, próximamente).
A menudo se destaca la tendencia de los hogares rurales a participar en múltiples actividades, pero se han realizado pocos esfuerzos por vincular este comportamiento de manera sistemática con las políticas de reducción de la pobreza. En el pasado, se suponía frecuentemente que el crecimiento de la producción agrícola crearía una gran cantidad de oportunidades para obtener ingresos no agrícolas en la economía rural, por medio de los efectos de vinculación. Sin embargo, ya no se puede defender esta suposición; para muchas familias rurales pobres, la agricultura por sí misma es incapaz de entregar los medios suficientes para sobrevivir y las ganancias en la productividad producidas por las nuevas tecnologías muestran signos de nivelación, especialmente en aquellas regiones donde las diferencias eran más marcadas en el pasado.
Las causas que impulsan a las familias rurales a diversificar sus carteras de ingreso son más entendibles que las implicaciones para las políticas. Las consideraciones sobre la diversificación de riesgos, el ajuste del consumo, el ajuste de la asignación de mano de obra, las fallas del mercado crediticio y las medidas para enfrentar los desastres pueden contribuir a adoptar, y a adaptar con el paso del tiempo, diversas estrategias de vida rurales. Sin embargo, la diversidad de estas estrategias origina interacciones complejas con la pobreza, la distribución de los ingresos, la productividad agrícola, la conservación del medioambiente y las relaciones de género. Estas interacciones no son directas; algunas veces se oponen a la intuición y pueden ser contradictorias en la evidencia de distintos estudios de caso.
Las futuras políticas para la reducción de la pobreza rural deberán estar mejor informadas sobre la naturaleza de estas interacciones. Por ejemplo, es un hecho bastante conocido que los pobres diversifican sus ingresos en mercados laborales menos ventajosos que aquellos que cuentan con una mejor situación económica; es decir, adquieren trabajos esporádicos, de medio tiempo o no especializados en comparación con trabajos de tiempo completo o autoempleo seguro. Estos resultados se relacionan con la posición de los pobres respecto a los activos (por ejemplo, escaso capital humano) y con las barreras de entrada derivadas del bajo nivel de activos (necesidad de tener conocimientos técnicos, capacidad de sortear los obstáculos burocráticos, etc.). Es posible que facilitarle el camino a los pobres para que tengan mayor acceso a las oportunidades (o para que puedan crear sus propias oportunidades) termine siendo mucho más rentable para la reducción de la pobreza que intentar apoyar, en forma artificial, a sectores o subsectores particulares de la actividad económica rural.
Evidencia sobre la diversificación
Alcance
La evidencia empírica, proveniente de una variedad de sitios estudiados, sugiere que los hogares rurales sí se dedican a múltiples actividades y que dependen de carteras diversificadas de ingreso. En la región sub Sahara de África, es común descubrir que la dependencia en fuentes de ingreso no agrícola corresponde a un rango del 30-50%, pero esta cifra puede llegar a un 80-90% en el sur de África. En el sur de Asia, en promedio, cerca del 60% del ingreso de los hogares rurales proviene de fuentes no agrícolas; sin embargo, esta proporción varía ampliamente entre los hogares sin tierra y los que tienen acceso a tierra de cultivo, por dar un ejemplo. En la región sub Sahara de África, la dependencia en la agricultura tiende a disminuir en forma continua a medida que aumenta el nivel de ingreso; es decir, mientras más diversa es la cartera de ingresos, mejor situación económica tiene el hogar rural. Por otra parte, un patrón común indica que tanto los más pobres como aquellos que comparativamente tienen mejor situación económica cuentan con estrategias de vida más diversas, mientras que en los rangos de ingreso intermedios se aprecia una menor diversidad.
Pobreza y distribución de los ingresos
Existe un amplio acuerdo en que la capacidad de diversificar las fuentes de ingreso resulta beneficioso para los hogares que se encuentran en o bajo la línea de pobreza. Tener alternativas para generar ingresos puede marcar la diferencia entre de las estrategias de viabilidad mínima y la indigencia. Sin embargo, la diversificación no produce el efecto de nivelar los ingresos rurales en general. Las familias de mejor situación generalmente son capaces de diversificar sus ingresos en mercados laborales más favorables que las familias rurales pobres. A menudo existe una correlación positiva entre el ingreso total y la porción del ingreso derivada de fuentes no agrícolas. Las distintas fuentes de ingreso pueden ejercer impactos bastante distintos sobre la desigualdad rural. Por ejemplo, la desigualdad en la tenencia de tierra puede significar que una política enfocada en los ingresos provenientes de los cultivos favorece más a los ricos que a los pobres; no obstante, un mayor acceso a salarios no agrícolas tendría el efecto contrario.
Agricultura
Durante muchos años, la creencia convencional ha sido que el aumento de la producción y de los ingresos generados por la propia agricultura son los catalizadores para las diversas actividades no agrícolas en las áreas rurales. Sin embargo, en la región sub Sahara de África esto es poco común, ya que gran parte de la diversificación a nivel de los hogares no solamente es no agrícola, sino que, en esencia, es no rural. Este planteamiento tampoco se aplica a Asia una vez que el ritmo del cambio tecnológico en la agricultura se ha vuelto más lento y la productividad de los cultivos se ha nivelado. La evidencia es variada respecto a las pérdidas y ganancias para la agricultura producidas por las estrategias de diversificación a nivel de los hogares: los efectos negativos se asocian con el retiro de insumos esenciales de mano de obra desde la granja familiar, mientras que los efectos positivos incluyen la mitigación de las restricciones crediticias y una reducción del riesgo de innovar. Es menos probable que los inmigrantes pobres provenientes de áreas remotas reinviertan las ganancias urbanas en la agricultura, a diferencia de los trabajadores inmigrantes con mejor situación económica que vienen de áreas cercanas o con un alto potencial. La diversificación en la granja puede generar muchos de los efectos favorables de la diversificación fuera de la granja.
Medioambiente
Al igual que en el caso de la agricultura, los efectos que ejerce la diversificación sobre el manejo de los recursos medioambientales son mixtos y específicos para el contexto. Se podría pensar que el desarrollo de fuentes de ingreso no agrícola disminuiría la necesidad de que los habitantes rurales sin tierra llevaran a cabo prácticas extractivas en el medioambiente local para poder sobrevivir. Por otra parte, para los agricultores ya establecidos, las oportunidades de obtener ganancias no agrícolas pueden llevar a descuidar las prácticas de conservación de los recursos naturales que requieren gran cantidad de mano de obra, si la disponibilidad de ésta última disminuye. La diversificación contribuye en forma positiva a la sostenibilidad de las estrategias de vida, debido a que disminuye la tendencia a las tensiones y a los desastres. Sin embargo, no es necesario que las estrategias de vida rurales sostenibles sean equivalentes a la sostenibilidad de todos los componentes de los sistemas ecológicos subyacentes, debido a las sustituciones que ocurren entre los activos durante los procesos de adaptación de las estrategias a través del tiempo.
Género
El género es una parte integral e inseparable de las estrategias de vida rurales. Hombres y mujeres tienen diferentes activos, acceso a recursos y oportunidades. Las mujeres rara vez poseen tierra, su nivel de educación puede ser inferior debido al ingreso discriminatorio a la escuela durante su infancia y su acceso a los recursos productivos, como también la toma de decisiones, tiende a ocurrir a través de los hombres. Tradicionalmente, las mujeres cuentan con una variedad más reducida de mercados laborales y los niveles de salario son inferiores a los de los hombres. Por lo tanto, en general la diversificación es una opción más orientada hacia los hombres que hacia las mujeres rurales. En este sentido, la diversificación puede mejorar la seguridad de las estrategias de vida del hogar y al mismo tiempo mantener a las mujeres atrapadas en sus papeles tradicionales.
Efectos positivos y negativos
Efectos positivos
Una cartera diversa de actividades contribuye a la sostenibilidad de la estrategia de vida rural debido a que mejora su capacidad de adaptarse a largo plazo a tendencias adversas o condiciones imprevistas. En este sentido, las estrategias de vida individuales y familiares presentan similitudes con las agrupaciones sociales y económicas de mayor dimensión, incluso a nivel de la economía general. Normalmente, una mayor diversidad promueve a su vez una mayor flexibilidad, ya que proporciona más posibilidades de reemplazar las oportunidades que están decayendo por aquellas que se encuentran en ascenso.
Entre los impactos positivos que ejerce la diversificación se encuentran los efectos relativos a la estacionalidad, los riesgos, el empleo, el crédito y los activos.
Efectos negativos
Algunas desventajas de la diversificación que se han observado en estudios empíricos son:
En contraposición, aparentemente los efectos positivos de la diversificación tienen mayor importancia que los efectos negativos. Los efectos positivos tienden a traducirse en impactos beneficiosos que se pueden aplicar en un nivel amplio (como la reducción de riesgos y la mitigación de la estacionalidad), mientras que los efectos negativos tienen lugar normalmente cuando los mercados laborales funcionan en una forma y en un lugar determinados. Por ende, el objetivo adecuado de las políticas es la eliminación de las restricciones para la diversificación y la extensión de sus oportunidades, ya que para los individuos y sus hogares implican más opciones de mejorar la seguridad de las estrategias de vida y de aumentar sus propios estándares de vida.
Prioridades de las políticas
Dentro de las políticas de desarrollo rural existe un amplio espectro que podría apoyar formas de diversificación beneficiosas. Esto no significa aumentar el papel que desempeña el Estado en determinados subsectores económicos, ni tampoco manipular los precios y los costos con el fin de lograr ciertos resultados. Más bien se trata de mejorar el contexto institucional de la toma de decisiones privadas, por ejemplo al reducir el riesgo, aumentar la movilidad, disminuir al mínimo las barreras de entrada (normas para el otorgamiento de licencias) y asegurar la justicia y transparencia en el comportamiento de los organismos públicos. También incluye dar facilidades a los pobres para que mejoren sus activos y obtengan el mejor resultado de su uso.
La combinación apropiada de las políticas depende en gran medida del contexto, pero es posible extraer algunos principios generales:
Desde luego, estas cinco áreas de las políticas (educación, infraestructura, microcrédito, espacios favorables y redes de seguridad) no son los únicos temas que vale la pena considerar en relación con la promoción de las estrategias de vida rurales sostenibles. No obstante, es probable que cierta combinación de ellas se presente en las listas de prioridades actuales de las políticas a nivel micro y que se observe con frecuencia que otros temas se interceptan con alguna de estas áreas o constituyan una extensión de ellas.
Criterios para apoyar la diversificación
Estrategias
Sin duda la negligencia con respecto a la naturaleza diversa de las estrategias de vida rurales algunas veces ha dado como resultado políticas y proyectos a nivel local que no toman en cuenta las prioridades locales, que tienen suposiciones erradas sobre la disponibilidad de tiempo, que no distinguen las fuentes de ingreso clave de los pobres y que inadvertidamente se orientan hacia las personas con más recursos en lugar de los pobres rurales. De esto se deriva que remitirse a criterios de estrategias de vida que incluyan la diversidad, podría originar proyectos que se adapten más a las estrategias de vida de los pobres y, por tanto, lleguen a ellos con mayor precisión.
La estructura de ES del DFID (Carney (ed), 1998) da énfasis a un enfoque en las personas, sus activos y sus actividades, en lugar de centrarse en los sectores y en su desempeño, que constituye el punto de entrada convencional de las políticas. Esta estructura se puede utilizar para producir una serie de afirmaciones generales acerca de las estrategias de vida de los pobres rurales que permitirían, posiblemente, formular un conjunto de "criterios de estrategias" que se deberán considerar al momento de evaluar las propuestas de proyectos alternativos y para fortalecer el contenido de las políticas o proyectos referentes a la reducción de la pobreza. A continuación se entrega una lista preliminar de los puntos relacionados con la diversidad que contribuyen a tales criterios de estrategias:
Los criterios de estrategia se pueden resumir en estos cuatro temas: la ubicación, los activos, la sustitución y las oportunidades. A esto se debe agregar el conocimiento sobre las estrategias de vida de los grupos de votantes que una política o proyecto pretenden ayudar. Una de las conclusiones clave que surge de la investigación de las estrategias es que no se pueden considerar suposiciones no fundamentadas sobre los atributos de supervivencia de las familias rurales. Por ejemplo, no se debe suponer por las apariencias que la supervivencia de un determinado grupo social rural depende principalmente de la producción de un cultivo o de un sistema agrícola en particular; la investigación suele demostrar que las estrategias de vida son mucho más complicadas. Aún más, sin duda habrá grandes diferencias entre los pobres y aquellos que tienen una mejor situación económica en relación con las fuentes de ingreso, que se reflejan con mayor notoriedad en sus respectivas estrategias de vida.
Conclusiones
La diversidad de las estrategias de vida es una característica importante de la supervivencia rural, pero a menudo quienes elaboran las políticas la pasan por alto. La diversidad está estrechamente asociada con la flexibilidad, la estabilidad y la capacidad de adaptarse. En este aspecto, las estrategias de vida diversificadas son menos vulnerables que las no diversificadas; también tienden a ser más sostenibles en el tiempo, precisamente debido a que permiten una adaptación positiva a circunstancias cambiantes.
Aun cuando el argumento de este artículo sugiere que las aplicaciones prácticas de la estructura de las ES deben ubicar la diversidad en un lugar prioritario en la agenda política, es necesario reconocer que los beneficios de la diversidad son específicos según el contexto. Se aplican con más fuerza en los contextos de gran estacionalidad, alto riesgo, ausencia de mercados, infraestructura deficiente, disminución del tamaño de la granja y factores adversos similares. Históricamente, el avance desde un estándar de vida bajo a uno alto normalmente ha implicado una transición desde la diversidad hacia la especialización.
La relación entre la diversidad y la especialización se puede analizar con mayor profundidad al reconocer que el significado de ellas cambia en los niveles de agregación social sucesivamente más altos. Por una parte, la capacidad de los individuos y hogares de "trabajar en cualquier cosa" otorga los beneficios de la flexibilidad en presencia de riesgos ya identificados. Por otra parte, un hogar puede diversificar sus actividades al dar ocupaciones especializadas a diferentes individuos, asegurando de esta manera la flexibilidad a nivel de hogar y aceptando a la vez cierto grado de rigidez respecto al trabajo a nivel individual. En otras palabras, la diversidad y la especialización no son opuestas, salvo si nos referimos a una sola persona en una situación aislada.
Parece probable que la diversidad a nivel individual caracteriza a los hogares (más pobres) que cuentan con un capital humano escaso, mientras que un mayor capital humano permite la diversidad a nivel de hogar en combinación con la especialización laboral. Estas distinciones revelan que las políticas dirigidas a lograr estrategias de vida rurales más sostenibles o más flexibles deben reconocer no sólo los atributos positivos de la diversidad para alcanzar dichos fines, sino también las distinciones acerca de la naturaleza de esta diversidad entre los individuos, los hogares y los ámbitos económicos o sociales más amplios.
REFERENCIAS
Carney, D. (ed) (1998), "Sustainable rural livelihoods: What contribution can we make?". Londres: DFID.
Ellis, F. (próximamente), "Rural livelihood diversity in developing countries: Analysis, policy, methods". Oxford: Oxford University Press.
Ellis, F. (1998), "Survey article: Household strategies and rural livelihood diversification". The Journal of Development Studies, vol. 35, Nº1, pp. 1-38.
Scoones, I. (1998), "Sustainable rural livelihoods: A framework for analysis". IDS Working Paper, Nº72. Brighton: IDS.
Se puede comunicar con Frank Ellis en:
Overseas Development GroupUniversity of East Anglia
Norwich NR4 7TJ, UK
Correo electrónico: f.ellis@uea.ac.uk
Tel: +44 (0)1603 593282
Fax: +44 (0)1603 505 262
El autor agradece al Economic and Social Committee for Overseas Research del DFID por su apoyo financiero. Sin embargo, los puntos de vista expresados en este documento son exclusivamente responsabilidad del autor.
Notas1
El concepto de estrategia de vida rural sostenible utilizado en este artículo, basado en una estructura de activos de capital, es ampliamente utilizado por el Departamento para el Desarrollo Internacional (Department for International Development) del Reino Unido y se presenta en Carney (ed), 1998. Para obtener un resumen, vea el artículo Nº2 de la serie ODI Poverty Briefings (http://www.odi.org.uk/pubs98/poverty.html).
Natural Resource Perspectives [Perspectivas sobre Recursos Naturales] presenta información accesible acerca de temas importantes del desarrollo. Se alienta a los lectores a citar estos artículos para sus propósitos individuales o duplicarlos para sus colegas. No obstante, en su calidad de titular de los derechos de propiedad intelectual, ODI solicita mencionar la fuente. El editor agradecerá comentarios de los lectores sobre esta serie.
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© Overseas Development Institute, 1999Esta serie es publicada gracias al apoyo financiero del DFID, Department for International Development (antes Overseas Development Administration). Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente los puntos de vista del ODI ni del DFID.
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