25 años de Rimisp
Claudia Serrano
Organizaciones en América Latina que construyen agenda de desarrollo, articulando a una red de socios y colaboradores entorno a la investigación social y la promoción del cambio social son clave para nuestra región. Desde hace 25 años, ese ha sido el trabajo de Rimisp - Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural.
En el origen, en 1986, el campo de trabajo fue muy específico y acotado: los sistemas de producción campesinos, en torno a los cuales se desarrollaron métodos de investigación que ayudaran a la generación, adaptación, transferencia y adopción de tecnologías apropiadas. El objetivo estratégico que impulsó este trabajo fue apoyar una mayor participación de la pequeña agricultura en los procesos de modernización agraria, como mecanismo para la reducción de la pobreza y la revitalización del mundo campesino de América Latina.
A lo largo de sus 25 años, Rimisp ha modificado su foco de interés en sintonía con las transformaciones de la región. Desde 1990 en adelante sus temas de estudio y proyectos se fueron ampliando gradualmente, pero siempre en el ámbito rural agrario. Hacia fines de los ’90, viene un nuevo énfasis. Se inician estudios sobre Empleo Rural No Agrícola (ERNA), que amplían nuestro campo de análisis más allá de la propia agricultura y, poco a poco, hacia una discusión incipiente sobre la noción de territorios y enfoque territorial del desarrollo. A fines del 2002, investigadores de Rimisp circulan la primera versión de un documento sobre desarrollo territorial rural, que sería finalmente publicado en su versión más conocida el 2004, y que será inspirador de los estudios territoriales realizados en el marco del programa Dinámicas Territoriales Rurales que se inician en 2007. No obstante, el interés por los asuntos sectoriales y agrarios rurales perdura en la agenda de investigación de Rimisp y se refrenda con la incorporación al equipo de profesionales chilenos provenientes de la Corporación Agraria.
En los últimos años, el tema que cruza el trabajo de Rimisp es la relación entre el crecimiento económico, la reducción de la pobreza y la desigualdad en la distribución del ingreso, examinados desde el punto de vista de los territorios. Durante todo el ciclo y a través de diversos instrumentos metodológicos y de gestión, se fue constituyendo un trabajo en red que puso en contacto a investigadores, ONG, centros universitarios y organizaciones locales; los que formaron parte de los diversos ciclos de trabajo, desde los proyectos FIDA América, los grupos de aprendizaje del Grupo Chorlaví, los estudios territoriales del programa Dinámicas Territoriales Rurales (DTR) o los estudios sobre desarrollo territorial con identidad cultural. A la vez, los asuntos vinculados con acceso y uso de recursos naturales cruzan el trabajo de Rimisp, particularmente desde la perspectiva de la participación de los sectores de menores ingresos y más aislados de las zonas andinas. Más recientemente, Rimisp buscó afianzar su potencialidad como referente en materia de orientaciones de política, y se animó a constituir grupos de alto nivel en el ámbito de la pobreza rural en cuatro países, a la vez que generó una nueva área de trabajo de gobernanza, descentralización y desarrollo territorial.
A la hora actual, y acogiendo la amplia evidencia acumulada a lo largo de años de análisis sobre desarrollo en el ámbito rural, Rimisp entiende que su aporte a los estudios del desarrollo con inclusión social deben enfocarse en dos temas principales: (a) los territorios, incluidas sus vinculaciones con aquellas ciudades que distan de ser grandes metrópolis,, lo que abre un rumbo distinto al estudio de los territorios rurales; y la agricultura y (b) seguridad alimentaria, ambos temas desde la perspectiva del crecimiento económico, la inclusión social y la sustentabilidad ambiental.
Lejos de cerrarse un camino o culminar un ciclo, los 25 años recorridos encuentran a Rimisp plenamente desplegado en el propósito de apoyar procesos de cambio institucional, transformación productiva y fortalecimiento de las capacidades de actores y grupos sociales en las sociedades rurales latinoamericanas, y comprometido con la vocación de colaborar para hacer de América Latina una región más próspera, justa y sostenible. Esta tarea ha involucrado a muchos hombres y mujeres que, de diversas maneras han integrado parte de la red; algunos de ellos son fundamentales para explicar la perseverancia del proyecto y la ambición constructiva de sus fundadores que han hecho de Rimisp primero una red, y luego un Centro de Desarrollo con presencia e impacto en la discusión sobre desarrollo rural en América Latina.
Claudia Serrano,
Diciembre, 2011